Almeyda es despedido de un Sevilla que tienes serias opciones de segundazo

El técnico argentino deja el banquillo del Ramón Sánchez-Pizjuán con el equipo a solo tres puntos del descenso y tras encadenar cuatro encuentros sin conocer la victoria.

SEVILLA | Sebastián Canelo
Almeyda es despedido de un Sevilla que tienes serias opciones de segundazo

La historia de Matías Almeyda y el Sevilla no lleva camino de ser cincelada en piedra para la historia, al menos para la que gusta de recordar. El argentino ha tomado el camino del paro en España este lunes, después de que el Consejo de Administración nervionense tomase la decisión de despedirlo como consecuencia de que el equipo está a 3 puntos de un segundazo que muchos no quieren ni nombrar en la casa, y que otros no recuerdan cuando eran habituales en el Sánchez-Pizjuán. Y es que el excentrocampista argentino ya fue protagonista del descenso del equipo que fraguó Camacho con González de Caldas en el palco. Los de Nervión descendieron a los infiernos y el medio se fue al Lazio, donde desplegó todo el fútbol que llevaba dentro. No es que Almeyda no fuera profesional, simplemente que aquel Sevilla, como ahora, era un sindiós.

La segunda etapa de Almeyda en Nervión ha sido un calco, pero desde el banquillo, en el que apenas ha estado nueve meses después de su nombramiento oficial el 16 de junio de 2025 y dejando otra derrota como local (0-2 ante el Valencia) este sábado.

El técnico argentino abandona el Ramón Sánchez Pizjuán después de dirigir 32 partidos oficiales -29 en LaLiga y 3 en Copa del Rey- con un balance de 10 victorias, 7 empates y 15 derrotas, lo que arroja un promedio de 1,16 puntos por partido. La pobre racha reciente resultó determinante: solo una victoria en los últimos ocho encuentros y cuatro partidos consecutivos sin ganar dejaron al equipo a tres puntos de la zona de descenso cuando restan nueve jornadas para el final de la temporada.

Tensiones internas aceleraron la salida

A Almeyda no le ha servido contar con el apoyo del presidente del consejo, quien ha cedido ante el resto de los miembros para tomar la decisión de la destitución. Aunque tampoco es que los de la planta noble de Sánchez Pizjuán tengan demasiado margen de maniobra como consecuencia de la precaria economía de la entidad, situación que le ha llevado a sondear el mercado a la baja (Plaza está en la rampa de salida) y que tiene en vilo a aficionados y accionistas porque las noticias de venta son el pan de cada día. Eso si el equipo continúa en Primera; un descenso dibujaría un futuro nada halagüeño con la consiguiente catástrofe económica.

Un regreso marcado por los fantasmas del pasado

Almeyda ya había vestido la camiseta sevillista como jugador en la temporada 1996-97, cuando llegó como fichaje récord desde River Plate por unos seis millones de euros de la época. Aquel curso disputó 30 partidos (28 en LaLiga) sin marcar goles, pero terminó con el descenso del Sevilla a Segunda División. Tras aquella dolorosa experiencia, el mediocentro defensivo fichó por la Lazio italiana.

Sanción cumplida y adiós con agradecimiento

El técnico argentino había cumplido recientemente una sanción disciplinaria de cinco partidos -inicialmente siete, después reducida- impuesta tras su expulsión el 14 de febrero ante el Deportivo Alavés. En su comunicado oficial, la entidad hispalense se despidió del argentino con palabras de reconocimiento: "El Sevilla FC desea agradecer el trabajo de Matías Almeyda y su equipo en estos meses y le desea la mejor de las suertes en sus próximos retos profesionales".

Antes de recalar en Nervión, Almeyda había dirigido durante dos años al AEK Atenas, donde conquistó un histórico título de Liga y la Copa de Grecia. Ahora, el Sevilla afronta un tramo final de temporada crítico con la urgencia de encontrar un timón que evite el naufragio deportivo.