Carmona acoge un curso para crear una guía ética periodística contra la desinformación

La sede Olavide en Carmona acoge desde hoy unas jornadas que aspiran a producir un documento inédito: el 'Protocolo de Carmona', una guía ética destinada a los profesionales de la información en un momento de creciente desconfianza ciudadana hacia los medios.

SEVILLA | Redacción LVS
Carmona acoge un curso para crear una guía ética periodística contra la desinformación

El curso de verano 'El desafío ético del periodismo de hoy', organizado por la Universidad Pablo de Olavide y dirigido por Rafael Rodríguez Guerrero, presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, ha arrancado este martes 16 de junio con un propósito concreto: elaborar un protocolo que sirva de referencia deontológica para el ejercicio periodístico frente a la proliferación de bulos y la manipulación informativa.

Rodríguez Guerrero ha señalado que el objetivo es producir un documento práctico y aplicable. "Queremos hacer un protocolo, simple pero rotundo, que pueda servir de guía ética a todos los profesionales de la información", ha afirmado el director del curso, que pretende que las conclusiones de estas jornadas trasciendan el ámbito académico y se conviertan en una herramienta de uso profesional.

El presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla no ha eludido el diagnóstico sobre el estado actual de la profesión. "La falta de confianza en los periodistas y en los medios de comunicación es evidente y está justificada", ha reconocido, apuntando al daño que causan quienes incumplen los principios deontológicos y a la influencia de pseudomedios y entornos digitales que difunden informaciones falsas. "En esta era de la desinformación, basada en manipulación, mentiras y bulos, que pone en riesgo a la propia democracia y que hace que la ciudadanía dude de todo y con razón, tienen que prevalecer valores irrenunciables y definitorios del periodismo como la honestidad y la veracidad, de ahí nuestro desafío ético permanente", ha subrayado.

Víctimas mediáticas como ponentes

Una de las principales novedades de esta edición reside en la participación directa de personas que han sido víctimas o protagonistas de casos con gran repercusión mediática. Sus testimonios servirán para analizar cómo se realizó la cobertura informativa y detectar las prácticas que deben corregirse. "Es necesario escuchar a la gente, a las personas afectadas o implicadas, y que nos digan cómo consideran que ha sido el tratamiento informativo que hemos hecho. De esta experiencia podemos y debemos aprender mucho", ha explicado Rodríguez Guerrero.

El director del curso considera que esta perspectiva, hasta ahora inédita en iniciativas similares, convertirá las jornadas en un "auténtico observatorio" de la percepción ciudadana sobre el periodismo. "Queremos que sea un barómetro directo, cualificado, fiel y veraz de lo que la ciudadanía piensa de nosotros, y del estado de la ética periodística en España", ha añadido.

Además de las víctimas, el programa incluirá la participación de representantes de la judicatura, la policía, la psicología y otros ámbitos profesionales vinculados a la información pública, de modo que los dilemas éticos se aborden desde perspectivas diversas.

Las plataformas digitales, el gran adversario

Rodríguez Guerrero ha dedicado parte de su intervención a advertir sobre el impacto del ecosistema digital en la calidad informativa. Las plataformas digitales, ha indicado, cuentan con una capacidad de difusión "inmensamente superior al de todos los medios informativos", lo que las convierte en un factor determinante en la propagación de contenidos falsos. "Ese ecosistema digital, que debería ser un gran aliado del periodismo, es hoy uno de sus principales enemigos", ha lamentado.

Frente a ese escenario, el director del curso ha reivindicado los principios que considera innegociables: "La honestidad y la veracidad, y no me cansaré de repetirlo. Y todo ello en libertad. Un periodista tiene que ser libre y no tener ataduras ni obediencias políticas y económicas".

Ética más allá del periodismo

Las jornadas también abordarán la compleja relación entre el periodismo y otros ámbitos de poder -político, económico, policial, judicial y digital-, una interacción que, a juicio de Rodríguez Guerrero, alimenta la desconfianza ciudadana. "Hablamos de la falta de ética en el periodismo, pero dónde está la ética de esos otros poderes que dominan a la sociedad", ha planteado, antes de lanzar un diagnóstico contundente: "La ética prácticamente ha desaparecido, no cuenta, no existe, vale todo para lograr un propósito".

El responsable del curso ha insistido en que la recuperación de la credibilidad exige un doble esfuerzo: el compromiso ético de los propios profesionales y el fortalecimiento del pensamiento crítico entre la ciudadanía. "El buen periodismo se asegura con la ética periodística y con el desarrollo del pensamiento crítico de la gente", ha resumido, al tiempo que ha instado a los periodistas a ser "honestos y veraces" y a "denunciar y combatir la información tóxica y del engaño".