Expertas de la UPO en Carmona reivindican la investigación básica para la medicina personalizada

SEVILLA | Redacción LVS
Expertas de la UPO en Carmona reivindican la investigación básica para la medicina personalizada

Entender el funcionamiento de una célula, descifrar cómo se expresa un gen o cómo se forma un organismo completo a partir de una sola célula son pasos previos e imprescindibles para desarrollar terapias capaces de diagnosticar y curar enfermedades. Esa es la tesis central que defienden Sol Sotillos Martín, científica titular del CSIC, y las técnicas superiores especializadas de la UPO-CSIC Laura Tomás Gallardo y Ana Fernández Miñán, directoras del curso 'Modelos genéticos en investigación, de la bacteria al ratón. 2ª edición', que se celebra este jueves en Carmona dentro de la 24 edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide.

Las tres investigadoras sostienen que buena parte de las terapias que hoy permiten diagnosticar enfermedades raras, corregir alteraciones genéticas o avanzar hacia tratamientos individualizados nacieron de preguntas de ciencia básica que, en su momento, carecían de una aplicación inmediata evidente. Sotillos Martín lo resumió con claridad: "No se puede diseñar una terapia para un sistema que no se comprende". A su juicio, uno de los mayores retos actuales consiste precisamente en trasladar a la sociedad el valor de esa investigación de partida, que proporciona lo que la científica describió como "el catálogo de piezas y el manual de instrucciones" necesarios para intervenir sobre la vida.

Un ejemplo paradigmático de ese recorrido de lo básico a lo aplicado lo ofrecen las herramientas CRISPR de edición genética. Sotillos Martín recordó que "las herramientas CRISPR de edición genética surgieron estudiando el sistema inmunitario de bacterias frente a virus en las salinas de Santa Pola", un hallazgo que hoy vertebra algunas de las líneas de investigación biomédica más prometedoras del mundo.

Modelos experimentales: de la bacteria al ratón

El curso que dirigen las tres científicas ofrece una visión práctica del papel que desempeñan distintos organismos -desde bacterias hasta ratones, pasando por la mosca del vinagre o el pez cebra- en la investigación biomédica. Laura Tomás Gallardo explicó que "cada organismo aporta información diferente y resulta especialmente útil para estudiar determinados procesos biológicos", por lo que no existe un modelo universalmente superior.

En el campo de las enfermedades raras, la utilidad de estos modelos resulta especialmente relevante. Tomás Gallardo señaló que "estos modelos permiten reproducir alteraciones genéticas concretas y estudiar cómo evolucionan, además de comprobar de forma controlada posibles estrategias terapéuticas". Se trata de herramientas que conectan la información molecular con los procesos biológicos observables en un organismo completo, y que las tres directoras del curso consideran imprescindibles para seguir avanzando en el conocimiento de cómo funcionan los seres vivos.

Secuenciación genómica y medicina de precisión

Ana Fernández Miñán destacó el impacto que han tenido las nuevas técnicas de secuenciación, capaces de identificar alteraciones genéticas en pocos días cuando antes ese proceso podía prolongarse durante años. La investigadora afirmó que "conocer la base genética de una enfermedad hace posible diseñar tratamientos mucho más específicos y avanzar hacia una medicina de precisión adaptada a cada paciente".

La medicina personalizada aspira a conocer las características genéticas de cada persona para anticipar riesgos, seleccionar los tratamientos más adecuados y predecir la respuesta individual a los fármacos. Entre los avances más prometedores, las directoras del curso señalaron la rápida evolución de la secuenciación genómica y el desarrollo de herramientas de edición genética basadas en CRISPR, dos disciplinas que convergen para impulsar una nueva forma de entender la asistencia sanitaria.

Regulación animal y horizonte tecnológico

La investigación con modelos animales ha experimentado una evolución notable en las últimas décadas, con una regulación cada vez más estricta y una mayor transparencia científica, especialmente en Europa. Fernández Miñán subrayó que "hoy no se trata de utilizar animales por defecto, sino de emplear el modelo más adecuado, con responsabilidad, transparencia y respeto a la normativa vigente", en línea con los principios de reemplazar, reducir y refinar el uso de animales en experimentación.

De cara a la próxima década, las tres investigadoras anticipan un escenario marcado por la integración de tecnologías como la secuenciación genómica, la edición genética, la inteligencia artificial y los modelos celulares derivados de pacientes. En su valoración conjunta, afirmaron que "nos acercamos a una medicina cada vez más predictiva, preventiva y personalizada".

El CABD y el curso de la UPO en Carmona

Las tres directoras del curso están vinculadas al Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), con sede en Sevilla, uno de los centros de referencia internacional en Biología del Desarrollo, la disciplina que estudia cómo un organismo completo se origina a partir de una única célula. El curso 'Modelos genéticos en investigación, de la bacteria al ratón' finalizará el 17 de julio en Carmona.