La Virgen del Carmen de Santa Catalina salva su procesión tras la rotura del varal maestro

SEVILLA | Redacción LVS
La Virgen del Carmen de Santa Catalina salva su procesión tras la rotura del varal maestro

La rotura del varal maestro izquierdo del paso de palio estuvo a punto de frustrar la procesión de la Virgen del Carmen de Santa Catalina, el gran cortejo de las Glorias de Sevilla que cada 16 de julio congrega a miles de personas a las puertas de la parroquia. El equipo de priostía logró reparar el desperfecto, ocurrido tras la función principal, y la comitiva pudo salir con un retraso de media hora. El paso se levantó a pulso durante toda la estación, sin recurso a ruedas ni carroza.

La hermandad, que da culto a dos titulares letíficas -la Virgen del Rosario y la Virgen del Carmen-, afrontó además un itinerario completamente nuevo, forzado por las obras que afectan al entorno de Santa Catalina. El recorrido alternativo llevó a la titular mariana por enclaves que no figuraban en sus salidas habituales y que dieron a la jornada un carácter excepcional.

Antes de que el paso cruzara el dintel, sonó el himno de Andalucía, una tradición que la hermandad comparte con la del Cerro cada Martes Santo. A continuación se interpretó el himno Nacional, y ya en la calle la banda de Dos Hermanas arrancó con Pasan los Campanilleros, pieza que abrió un repertorio variado de marchas de gloria y procesionales.

Un itinerario sin precedentes

Las obras obligaron a trazar un camino inédito que discurrió por la iglesia de la hermandad de la Mortaja, San Juan de la Palma, la calle Feria, la hermandad de Montesión, la parroquia de San Marcos, la parroquia de San Román y la iglesia de los Terceros. La visita a templos como San Juan de la Palma o Montesión supuso una novedad absoluta para el cortejo.

La parroquia de San Román tiene un vínculo especial con la corporación: durante 15 años, mientras se prolongaron las obras de restauración de Santa Catalina, la Virgen procesionó desde aquel templo. El paso por sus puertas evocó esa etapa entre los fieles que abarrotaban las aceras.

Un palio a pulso contra las adversidades

La decisión de mantener el paso a pulso durante todo el trayecto, pese a la avería del varal, marcó la procesión. Los costaleros asumieron un esfuerzo adicional en un recorrido más largo de lo acostumbrado, y la respuesta del público -miles de personas apostadas desde la salida hasta el regreso- refrendó la condición de la Virgen del Carmen de Santa Catalina como la advocación mariana de mayor arraigo en las Glorias sevillanas.

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