El Ayuntamiento de Sevilla argumenta que el proyecto de la Fundación Mezquita "es legal"

La licencia de obras para la mezquita proyectada en el Polígono Sur se llevará al orden del día de la Comisión de Urbanismo el próximo martes, 28 de julio, tras concluir los informes técnicos y jurídicos de la Gerencia de Urbanismo que avalan la concesión. El Ayuntamiento de Sevilla otorgará así el permiso al centro cultural islámico impulsado por la Fundación Mezquita de Sevilla, pese a la oposición política del grupo municipal de Vox, que había logrado la retirada temporal del punto el pasado 10 de julio.
Los técnicos de la Gerencia determinan que "el uso es compatible con la calificación de la parcela" y que "no concurren razones urbanísticas para exigir un procedimiento adicional de participación ciudadana". Con esos dictámenes sobre la mesa, fuentes municipales sostienen que "estamos ante un promotor privado, que actúa sobre suelo privado y que cumple la normativa urbanística vigente", y advierten de que "negarle una licencia en estas condiciones, sería directamente incumplir la legalidad y se debe garantizar la seguridad jurídica. Vivimos en un Estado de derecho y conceder o denegar una licencia de obra es un acto reglado".
El alcalde José Luis Sanz ha mantenido el trámite ordinario para la obtención del permiso y ha remarcado que el proyecto corresponde a un promotor privado sobre suelo privado con calificación social-cultural, a diferencia del caso planteado en Los Bermejales. En el debate generado por la licencia, Sanz ha dejado clara su posición: "las ideologías no están por encima de las leyes".
El proyecto del centro cultural islámico
El edificio, diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, se levantará en la calle Victoria Domínguez Cerrato, junto al Parque Celestino Mutis. El plan contempla un centro cultural islámico dotado de talleres, espacios de coworking, cafetería, atención médica y un minarete.
La Fundación Mezquita de Sevilla, promotora del proyecto, ha defendido que "las licencias se conceden por criterios técnicos y no ideológicos". La consejera de la entidad, Jadiya Martínez, aseguró que obraba en su poder un informe técnico favorable de la Gerencia de Urbanismo. Los promotores también desmintieron una supuesta prioridad musulmana en los servicios del centro: "en ningún momento y en ningún lugar hemos usado tal expresión", señalaron, y precisaron que la atención a la salud prevista estará "abierto para todos por igual, con atención especial a las necesidades que por los preceptos islámicos alimenticios tienen los musulmanes". La fundación solicitó además una reunión con Manuel Gavira, vicepresidente de la Junta y líder de Vox en Andalucía, para mostrarle los detalles del proyecto.
La oposición de Vox y la retirada temporal del punto
El grupo municipal de Vox consiguió que la licencia de obras fuese retirada del orden del día de la comisión ejecutiva de Urbanismo el 10 de julio. Entonces, la formación celebró la decisión: "Hemos conseguido finalmente paralizar el proyecto de la mezquita. La comisión y, por tanto, el gobierno de la ciudad, ha sido sensible a nuestros argumentos y, ante las dudas jurídicas planteadas por Vox, ha decidido retirar el punto del orden del día". El partido animaba al alcalde a abrir un proceso participativo y advertía de que no permitiría la islamización de los barrios.
El portavoz municipal de Vox, Gonzalo García de Polavieja, reclamó al Comisionado para el Polígono Sur que se centrara en "resolver los gravísimos problemas de seguridad, desempleo, fracaso escolar, narcotráfico y exclusión social que padecen los vecinos" en lugar de "amparar o respaldar proyectos que nada tienen que ver con las necesidades reales del barrio".
Reacciones del PSOE y de la Iglesia
El portavoz del grupo municipal del PSOE, Antonio Muñoz, exigió "rigor y objetividad" al gobierno de Sanz el pasado lunes, 20 de julio, y advirtió de que la concesión de una licencia de obras no puede depender de cuestiones ideológicas, opiniones personales o cálculos políticos. Muñoz recordó que la función del consistorio "consiste en comprobar que se cumplen todos los requisitos urbanísticos y, en ese caso, conceder la correspondiente licencia".
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, también se pronunció sobre la controversia y afirmó que "se deben tener en cuenta dos elementos: derechos y libertades". El prelado esgrimió la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la declaración Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa, y aclaró que estos derechos se ejercen de acuerdo con la legislación estatal, autonómica y local.