
El grupo inversor ha elevado su oferta económica hasta 225.000 euros para adquirir la unidad productiva de la histórica firma sevillana de porcelana, que se encuentra en proceso de liquidación desde que Ultralta solicitara al órgano judicial su cierre definitivo el 9 de octubre por no poder cumplir los acuerdos de pago. Sumando la asunción de deuda con la Seguridad Social y el compromiso laboral, el valor total de la propuesta asciende a 1,6 millones de euros, informaron precursores de la operación.
El plazo para presentar mejoras de las ofertas iniciales finalizó el jueves, fecha en la que el fabricante valenciano Porvasal decidió no incrementar su propuesta económica. Este hecho ha reforzado las expectativas del consorcio liderado por Targhetta y las hermanas Luksic, cuya oferta incluye el mantenimiento de 30 de los 36 trabajadores actuales que se encuentran en situación de ERTE hasta el 31 de enero. El compromiso laboral ha sido clave para que los sindicatos respalden esta candidatura frente a otras alternativas.
José Hurtado, secretario de la federación de Industria de CCOO-A, señaló que los empleados están expectantes ante la resolución judicial. El proceso de adjudicación sufrió paralizaciones para recabar información sobre la deuda por cotizaciones, lo que ha retrasado una decisión que afecta directamente al futuro de la plantilla y de una marca con más de dos siglos de historia en la capital andaluza.
Paralelamente a la presentación de la oferta mejorada, el grupo inversor ha cerrado dos acuerdos estratégicos que refuerzan su proyecto empresarial. El primero incluye la adquisición de las marcas 'La Cartuja de Sevilla' y 'La Cartuja de Sevilla Pickman' tras sellar un pacto con Nox Industrial, propietaria de los derechos comerciales.
El segundo convenio establece una opción de alquiler de la nave donde opera actualmente la unidad productiva, mediante un acuerdo con la sociedad International Crane. Ambas operaciones garantizan la continuidad de la actividad industrial en las instalaciones actuales y preservan el patrimonio inmaterial asociado a la denominación histórica.
Los precursores de la oferta han fundamentado su proyecto en la permanencia y el crecimiento de la actividad industrial en Sevilla, ciudad que consideran un elemento inseparable de la identidad y el valor de la marca. El plan de relanzamiento contempla la incorporación, a corto plazo, de perfiles directivos en áreas clave y la inversión en una infraestructura industrial moderna que permita dotar a la nueva empresa de competitividad y viabilidad en el menor plazo posible.
Esta apuesta por mantener el centro de producción en la capital andaluza contrasta con proyectos que priorizarían la deslocalización o el simple aprovechamiento del valor comercial de la denominación. El compromiso territorial ha sido valorado positivamente por las administraciones locales.
El Ayuntamiento de Sevilla y la Diputación provincial han aprobado declaraciones institucionales de apoyo a la plantilla, reconociendo la importancia histórica y económica de la compañía para el tejido industrial sevillano. Por su parte, la Junta de Andalucía ha mantenido reuniones periódicas con los representantes de los trabajadores durante todo el proceso.
Ahora el Juzgado de lo Mercantil número 3 debe resolver la adjudicación definitiva tras la finalización del plazo de mejora. Si el órgano judicial concede la propiedad al consorcio Luksic-Targhetta, el grupo iniciará de inmediato la implementación del plan de viabilidad diseñado para recuperar la competitividad de una firma que ha atravesado sucesivas crisis en la última década.