
El Sindicato Médico de Sevilla ha confirmado la primera agresión a un sanitario del año en la capital, registrada en el Centro de Salud El Porvenir. El facultativo atendía una cita de urgencias cuando fue coaccionado por una paciente para que anulara y reactivara la prescripción de un medicamento estupefaciente, argumentando que había consumido más tratamiento del pautado y ya no disponía de él.
El profesional comprobó que la próxima dispensación estaba prevista en 48 horas y que existían otros mórficos activos, por lo que su criterio y el de la dirección médica difería con la coacción de la paciente, quien se mostró cada vez más agresiva y nerviosa, amenazando con no abandonar la consulta y avisar a familiares y abogados para tomar represalias. Ante la situación, el médico se vio obligado a llamar a la Policía Nacional, que acudió al centro sanitario y tomó los datos del incidente, mientras que la presunta agresora comenzó a vociferar insultos hacia los profesionales en una llamada telefónica a otra persona.
Los agentes retiraron finalmente a la mujer del centro de salud, pero las consecuencias del episodio impidieron al facultativo continuar su jornada laboral. El profesional no pudo continuar con su trabajo por el estrés provocado, tramitando el CATI y el informe de asistencia urgente a otro compañero. El médico agredido presentará denuncia ante esta agresión con insultos, amenazas y coacciones.
El Sindicato Médico de Sevilla ha expresado su rotunda condena por lo ocurrido y ha señalado que en el Centro de Salud El Porvenir no existe personal de seguridad, una carencia que incrementa la vulnerabilidad de los profesionales sanitarios. La organización sindical insta a las autoridades sanitarias a dotar de medidas de protección efectivas a los centros de atención primaria.
La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias y el Servicio Andaluz de Salud han condenado y lamentado esta nueva agresión contra un profesional del sistema sanitario público andaluz. Ambas instituciones han recordado que los facultativos cuentan con el respaldo del Plan de Prevención y Atención a las Agresiones, un instrumento diseñado para proteger a los trabajadores del sector.
Asimismo, el gobierno autonómico aprobó recientemente un decreto para la creación del Observatorio de Agresiones a los profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, una iniciativa que echó a andar a principios de noviembre y que representa un paso más en la lucha contra la violencia hacia el personal sanitario.