
El Museo de Huelva inauguró el 5 de diciembre la exposición Algo camina hacia el infinito, dedicada al pintor José Caballero y su contribución a la Generación del 27. La muestra, impulsada por la Consejería de Cultura y Deporte, marca el inicio de los actos conmemorativos del centenario de este movimiento cultural y permanecerá hasta el traslado definitivo del legado del artista al edificio del Banco de España, futura sede del museo.
El pintor onubense estableció su residencia en Madrid desde 1929, donde forjó estrechas relaciones con los principales creadores de la Edad de Plata. Entre ellos destacan revistas como Cruz y Raya, dirigida por José Bergamín, y Gaceta Literaria, publicaciones que vertebraron el debate intelectual de la época. Caballero se convirtió en uno de los representantes más jóvenes y destacados de la Generación del 27 en el terreno de las artes plásticas.
La exposición documenta mediante fotografías, manuscritos y obras originales las colaboraciones del artista con dos de las figuras literarias más relevantes del siglo XX: el poeta granadino Federico García Lorca y el chileno Pablo Neruda. Estos vínculos se materializaron en escenografías teatrales, ilustraciones editoriales y dedicatorias personales que reflejan la intensidad de aquellas amistades creativas.
José Caballero participó activamente en el grupo teatral La Barraca, dirigido por Lorca, realizando escenografías para sus obras más emblemáticas. En 1934, diseñó junto a Juan Antonio Morales el cartel de Yerma, además de crear los decorados para esta pieza. También trabajó en la escenografía de Bodas de sangre y estaba previsto que se encargara de La Casa de Bernarda Alba, proyecto que no llegó a estrenarse.
La relación entre ambos trascendía lo profesional. Lorca le llamaba cariñosamente "Pepito Caballero" o, en tono bromista, "Pepito Lagarto", como consta en cartas del poeta. Una fotografía del 29 de junio de 1936, tomada en la verbena de San Juan en la Glorieta de Atocha de Madrid, captura uno de los últimos momentos compartidos entre ambos artistas.
La muestra incluye las ilustraciones que el onubense realizó para Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, publicado por Ediciones del Árbol en 1935. Décadas después, en 1974, Caballero dedicó una serie de dibujos a tinta al fusilamiento de Lorca, incorporando versos del propio Llanto: "buscaba el amanecer,/y el amanecer no era". Estas obras constituyen un homenaje tardío al poeta granadino y autor de Poeta en Nueva York.
La colaboración con el poeta chileno se canalizó principalmente a través de Caballo verde para la poesía, revista que dirigió Neruda y para la cual Caballero aportó ilustraciones. El chileno defendía en esta publicación la "poesía impura", una postura estética opuesta al canon predominante.
En 1935, Neruda dedicó al pintor un poema manuscrito en el que escribió: "José Caballero es el joven señor de los sueños,/ el vencedor de las manzanas,/ el gran disparo entre las hojas, /el catalejo de coral humeante,/ y es aún más: es el jefe del fuego de siete manos". Este texto manuscrito se exhibe junto a una edición de Residencia en la tierra dedicada por el poeta.
Una fotografía de 1970 tomada en Barcelona documenta el reencuentro de Caballero con Neruda, acompañados de Gabriel García Márquez, Matilde Urutia y María Fernanda Thomas de Carranza, esposa del pintor. Tres años después, el 23 de septiembre de 1973, falleció el poeta chileno. Dos días más tarde, Caballero fechó su Carta a Pablo Neruda, un óleo sobre lienzo en el que escribió: "Hoy he dibujado para ti estas humildes flores, que de haber estado cerca, te hubiera llevado para cubrir tu cuerpo". La obra concluye con las palabras: "Adiós camarada, hermano, amigo".
La exposición también recoge facetas menos conocidas del artista, como su participación en actos surrealistas. Caballero protagonizó junto al escritor Adriano del Valle Telefonía celeste, un happening vanguardista celebrado en el Ateneo de Sevilla. Durante el acto, Del Valle recitó versos como: "Como soy un poeta surrealista / tan original y tan nuevo / ahora mismo me agacho / y pongo un huevo", mientras el pintor improvisaba dibujos y preparaba carteles.
José Caballero compartió círculos creativos con figuras como Manuel Ángeles Ortiz, Francisco Bores, Luis Buñuel y Joaquín Torres García en el ámbito de las artes visuales. En literatura, mantuvo relación con los poetas-impresores Manuel Altolaguirre y Concha Méndez, así como con Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti y Miguel Hernández.
La muestra en el Museo de Huelva se enmarca en la programación que la Consejería de Cultura y Deporte desarrollará con motivo del centenario de la Generación del 27, un movimiento que revolucionó la cultura española y cuyo legado continúa presente en el arte contemporáneo.