Alcalá de Guadaíra mantiene el control fitosanitario en 25 hectáreas de pinares contra el 'tomicus'

Los pinares de Oromana y la ribera del Guadaíra, espacios de uso intensivo por vecinos y visitantes, cuentan con un sistema permanente de vigilancia que combina trampas con feromonas, tratamientos biológicos e intervención mecánica a lo largo de todo el año.

SEVILLA | Redacción LVS
Alcalá de Guadaíra mantiene el control fitosanitario en 25 hectáreas de pinares contra el 'tomicus'

El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra prosigue con el programa de control y vigilancia fitosanitaria que protege más de 25 hectáreas de parques públicos y zonas verdes del municipio sevillano. La iniciativa, coordinada por la Delegación de Monumento Natural, Medio Ambiente y Sostenibilidad, está orientada a la detección temprana y el tratamiento de plagas como el tomicus del pino y otras enfermedades que amenazan la masa forestal.

El seguimiento es permanente y presta especial atención a los pinares de Oromana y la ribera del Guadaíra, dos enclaves de gran valor ecológico y recreativo que registran un uso intensivo por parte de los vecinos de Alcalá y de quienes visitan la localidad. El consistorio despliega en estas zonas un sistema de actuación que integra evaluación técnica periódica, instalación de trampas de monitoreo con feromonas, aplicación de tratamientos biológicos autorizados e intervención mecánica cuando resulta necesaria.

Calendario de actuaciones estacionales

El plan distribuye las labores a lo largo del año para cubrir cada fase del ciclo biológico de las plagas. En otoño se aplican tratamientos preventivos; durante el invierno se realizan actuaciones mecánicas destinadas a la eliminación de bolsones y material infectado, y en primavera se refuerzan las intervenciones con tratamientos biológicos. Todos los productos empleados están autorizados y las operaciones respetan la normativa vigente, con medidas de señalización y seguridad en las áreas afectadas.

Participación ciudadana y carácter integral

El gobierno local también atiende los avisos que la ciudadanía comunica cuando detecta indicios de plaga, lo que complementa la labor de los técnicos sobre el terreno. La delegada municipal de Medio Ambiente, Luisa Campos, subrayó que se trata de "un programa integral de conservación que no se limita a responder a incidencias puntuales, sino que trabaja de manera continua para anticiparse a las amenazas que pueden comprometer la salud y el valor ecológico" de los espacios verdes del municipio.