El Santo Entierro denuncia un "agarre físico" de la Policía Local a un fiscal en Carrera Oficial

La Hermandad del Santo Entierro de Sevilla ha denunciado un "airado agarre físico" y una "actitud desproporcionada" por parte de un agente de la Policía Local hacia uno de sus fiscales de paso durante el Sábado Santo, 5 de abril, en la Avenida de la Constitución. El incidente se produjo en plena Car

SEVILLA | Redacción LVS
El Santo Entierro denuncia un "agarre físico" de la Policía Local a un fiscal en Carrera Oficial

La Hermandad del Santo Entierro de Sevilla ha denunciado un "airado agarre físico" y una "actitud desproporcionada" por parte de un agente de la Policía Local hacia uno de sus fiscales de paso durante el Sábado Santo, 5 de abril, en la Avenida de la Constitución. El incidente se produjo en plena Carrera Oficial, a la altura de la Punta del Diamante, en un contexto de tensión provocado por los parones que generaron los percances de la Hermandad de la Trinidad. La corporación de San Gregorio emitió ayer, Domingo de Resurrección, un comunicado en el que lamenta las "faltas de respeto" hacia sus oficiales y hermanos, mientras que la Policía Local confirma que se tomaron los datos del fiscal para su identificación pero niega cualquier agresión física.

El conflicto se originó cuando los percances de la Trinidad -el desprendimiento del brazo de una figura del paso del Decreto y un incendio en el sudario del Cristo de las Cinco Llagas- provocaron un bloqueo prolongado en la Carrera Oficial. La Hermandad del Santo Entierro tuvo que comprimir al máximo su cortejo debido a la paralización de sus nazarenos y pasos, lo que generó un clima de nerviosismo entre los asistentes y las fuerzas de seguridad.

Versiones enfrentadas sobre el incidente

Según relata la Hermandad en su comunicado, el fiscal de paso fue objeto de "un airado agarre físico por su túnica y una injustificada solicitud de identificación para ser sancionado mientras intentaba, de forma educada y colaborativa, velar por el orden y la seguridad del piquete militar y la banda que cerraban el cortejo sobre los que el agente abrió paso sin contemplar a estos". La corporación detalla que "en este contexto de tensión, un agente de la Policía Local requiriera al cuerpo de capataces el avance del paso de forma airada e intimidatoria, ignorando que el mismo se encontraba bloqueado por las propias autoridades que lo presidían: el teniente general de las fuerzas terrestres, el alcalde y el arzobispo, a los que no podía echar el paso encima, tal como se le explicó".

La Policía Local, por su parte, ofrece una versión diferente de los hechos. Fuentes del cuerpo de seguridad explican que el conflicto tuvo lugar después de que miembros de la cofradía se prestaran a colaborar con los agentes para cortar el cortejo y despejar la zona, que estaba "muy taponada". Según esta versión, el fiscal de paso volvió a juntar el cortejo de nazarenos para evitar el flujo de personas, lo que obligó a los agentes a tomar sus datos para identificarlo. La Policía confirma la toma de datos pero asegura que "no hablan de agarrones ni de amenazas", y reitera que actuó "velando por la seguridad".

Sindicatos y hermandad escalan el conflicto

El sindicato CSIF ha negado rotundamente cualquier actuación desmedida por parte del agente involucrado y ha acusado al responsable de la Hermandad de haber incurrido en falsedades, según informó la corporación municipal. CSIF señala al fiscal del paso como figura clave en el incidente y ha exigido una rectificación pública por parte de la Hermandad. Además, el sindicato afirma contar con grabaciones y testimonios que respaldan la versión de los agentes, de acuerdo con el Ayuntamiento.

La Policía Local denunció al fiscal de paso por infringir la ley 4/2015 de seguridad ciudadana, acusándolo de desobediencia a la autoridad, según confirmaron fuentes municipales. El Sindicato de Policía Local de Sevilla (SPLS) también ha respaldado sin fisuras la actuación policial y exige una rectificación pública por parte de la corporación de San Gregorio, de acuerdo con el consistorio.

Disculpas por las molestias al público

En su comunicado, la Hermandad del Santo Entierro también aborda las molestias que el público pudo sufrir durante la procesión. La corporación lamenta "las molestias que el público pudo sufrir por el bloqueo de los pasos, estas se debieron a una conjunción de factores externos y decisiones policiales en los que esta hermandad no tuvo capacidad de obrar e instamos a los órganos de seguridad a comunicar y divulgar esta especial circunstancia en los cruces para que el público las conozca previamente evitando así las molestias que ocasiona".

La Hermandad subraya que las restricciones de acceso fueron decisiones adoptadas por los cuerpos de seguridad competentes, "por motivos de seguridad, los accesos y pasos en determinados puntos de la carrera oficial fueron regulados y, en ocasiones, restringidos por los cuerpos y fuerzas de seguridad competentes, con el fin de garantizar la integridad de dichas autoridades". La corporación se presenta como "meramente colaboradora con las fuerzas de orden público", señalando que las medidas fueron "ajenas a esta hermandad, que no interviene ni dispone los dispositivos de seguridad establecidos, siendo meramente colaboradora con las fuerzas de orden público".

Principios de la hermandad y relación con las instituciones

El Santo Entierro recalca que "no puede tolerar las faltas de respeto hacia sus oficiales y hermanos", una postura que refleja la gravedad con la que la corporación valora el incidente. La Hermandad recuerda su vínculo ejemplar "desde tiempo inmemorial" con las instituciones del Estado y la ciudad, un histórico de colaboración que, según subrayan, hace aún más doloroso el episodio vivido en la madrugada del Sábado Santo.

El incidente ha generado un intenso debate en la ciudad sobre la actuación policial durante eventos masivos y el respeto a las hermandades en la Semana Santa sevillana, un evento clave para la identidad y la economía de Sevilla. La polémica sobre la injerencia en las hermandades y el respeto a su cuerpo de nazarenos está servida, con posturas enfrentadas entre la corporación religiosa y los sindicatos policiales que exigen una rectificación pública.