La Patrulla del Cerezo establece un protocolo pacífico para las rondas vecinales contra gorrillas

El movimiento vecinal ha difundido sus normas de actuación, que prohíben portar armas, insultar o agredir, y obligan a identificarse con chalecos y actuar siempre en grupo coordinado.

Sebastián Canelo

La Patrulla del Cerezo, el movimiento vecinal organizado contra los aparcacoches ilegales en el distrito Macarena, ha difundido un protocolo de actuación que enfatiza el carácter pacífico y legal de sus rondas nocturnas. Según explicó una portavoz del colectivo en un vídeo publicado este domingo en las redes sociales de Sevision TV, la iniciativa surgida a principios de marzo moviliza cada noche entre 50 y 100 vecinos distribuidos en grupos coordinados por WhatsApp, donde participan cientos de miembros.

La portavoz subrayó que "la norma de la patrulla, el tema principal es la seguridad. Vale? No tenemos ningún otro objetivo que mejorar la seguridad del barrio". La organización vecinal ha establecido diez reglas fundamentales para garantizar que las rondas se desarrollen sin incidentes y dentro de la legalidad. Entre las más destacadas figura la prohibición absoluta de portar cualquier tipo de arma. "No vamos armados, no llevamos ningún tipo de arma, ni palos, ni nada. Somos gente normal del barrio que queremos vivir tranquilos", declaró la representante del movimiento.

El protocolo también establece que los participantes deben mantener un comportamiento cívico en todo momento. Según indicó la portavoz, "no insultamos, no agredimos verbal ni físicamente a nadie". La estrategia consiste en observar y alertar a las autoridades, no en confrontar directamente a los gorrillas. "Si vemos algo raro, llamamos a la policía inmediatamente. No nos enfrentamos, sólo observamos y avisamos", precisó.

Identificación visible y actuación coordinada

Una de las normas más estrictas exige que todos los integrantes de la patrulla actúen con la cara descubierta y llevan elementos de identificación. "Siempre con la cara descubierta, nada de capuchas ni máscaras. Todo el mundo tiene que vernos, que sepan quiénes somos: vecinos del barrio, no estamos escondidos ni haciendo nada raro", enfatizó la portavoz. Además, "llevamos chalecos reflectantes o chalecos identificativos con 'Patrulla del Cerezo' para ser visibles, para que se nos vea de lejos y la gente sepa que somos un grupo organizado".

La organización logística divide a los participantes en grupos reducidos para abarcar más territorio. "Actuaremos en el barrio del Cerezo y en las zonas colindantes que también sufren el mismo problema. Nos dividiremos en grupos pequeños, de 4-6 personas máximo, para cubrir más zonas al mismo tiempo, pero siempre coordinados por WhatsApp o llamada", detalló la representante. La norma de seguridad interna es tajante: "Actuamos siempre en grupo, nunca solos, para evitar problemas".

La portavoz insistió en desmarcar el movimiento de cualquier forma de vigilantismo ilegal: "Esto es pacífico, es una patrulla vecinal cívica, no somos vigilantes ni nada ilegal". Las rondas nocturnas se desarrollan en el barrio de El Cerezo y se extienden a zonas colindantes como La Carrasca, Las Avenidas, El Rocío y Hermandades del Trabajo, todas afectadas por la actividad de los aparcacoches irregulares.

Contexto de inseguridad y abandono institucional

El surgimiento de la Patrulla del Cerezo responde a "años de inseguridad, abandono institucional, insuficiente presencia policial y deterioro del barrio", según denuncian los vecinos. Los residentes relatan amenazas, insultos, pinchazos de ruedas y persecuciones por parte de los gorrillas cuando se niegan a pagar por aparcar en la vía pública. La situación se ha agravado en las inmediaciones del Hospital Universitario Virgen Macarena, donde las obras de ampliación del Metro y los cortes de tráfico han reducido las plazas de aparcamiento disponibles, intensificando la presencia de estos aparcacoches ilegales.

La organización vecinal, que cuenta con un grupo de WhatsApp de 400 miembros, ha logrado expulsar temporalmente a algunos gorrillas de la zona gracias a la movilización masiva. Cada noche, decenas de vecinos patrullan las calles en turnos coordinados, documentan situaciones irregulares y alertan a la Policía Nacional cuando detectan actividades sospechosas.

Reacción institucional y mediática

El Ayuntamiento de Sevilla ha solicitado refuerzos de la Policía Nacional en la Macarena tras la aparición de las patrullas vecinales, reconociendo que la seguridad ciudadana es competencia estatal. Fuentes policiales aseguran que realizan pasadas periódicas en la zona para prevenir incidentes, aunque admiten que el problema de los gorrillas se vincula a menudo con factores de vulnerabilidad social o conductas delictivas.

El movimiento ha generado una amplia cobertura mediática. Diario de Sevilla, ABC, Antena 3 y Canal Sur han cubierto la movilización vecinal, destacando su carácter cívico, no violento ni ilegal, aunque algunos medios también han señalado el posible riesgo de escalada. El reel publicado por Sevision TV este domingo, que explica las normas de actuación de la patrulla, se ha convertido en contenido viral en redes sociales.

Los vecinos subrayan que su objetivo no es sustituir a las fuerzas de seguridad, sino visibilizar un problema que consideran desatendido por las administraciones. Denuncian que los gorrillas no solo intimidan, sino que también generan problemas de insalubridad al consumir alcohol en la vía pública y causar daños a vehículos cuando no se les paga por el supuesto servicio de "vigilar" los coches aparcados.

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