La US, premiada por su estudio sobre la brecha digital entre familias y adolescentes

El equipo BESAFE-US de la Universidad de Sevilla ha recibido el Premio 'Familias Andaluzas 2026' por una investigación que revela diferencias notables entre lo que los adolescentes viven en el entorno digital y lo que sus familias creen saber al respecto.

SEVILLA | Redacción LVS
La US, premiada por su estudio sobre la brecha digital entre familias y adolescentes

El galardón, concedido por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía en la modalidad de Familias e Investigación, reconoce el trabajo desarrollado por el grupo de investigación IASED de la Universidad de Sevilla a través del proyecto de I+D+i "Uso seguro y no violento de las redes sociales en adolescentes: análisis de los factores asociados y su impacto en la actuación psicoeducativa", dirigido por Rosario Del Rey y Joaquín A. Mora Merchán y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.

La investigación ha puesto de manifiesto la existencia de una "brecha perceptiva" relevante entre la experiencia digital real de los menores y la imagen que tienen sus progenitores sobre ella. Los datos recogidos por el equipo revelan que los adolescentes obtienen su primer teléfono móvil a una edad media de 10,57 años y abren perfiles en redes sociales en torno a los 11,28 años. Las familias, sin embargo, sitúan esos mismos hitos en edades más avanzadas: estiman que el primer dispositivo llega a los 11,35 años y que la creación de cuentas sociales se produce a los 12,56 años.

Esa diferencia -de casi un año en el caso de las redes sociales- refleja, según el estudio, un desconocimiento generalizado sobre el momento en que los menores comienzan a desenvolverse de forma autónoma en el entorno digital, con las implicaciones que ello tiene para la supervisión y el acompañamiento familiar.

Una distancia de casi un año en la percepción del acceso a redes

La distorsión no se limita a las edades de acceso. Los propios adolescentes se califican mayoritariamente como usuarios "medios" de redes sociales, mientras que sus familias tienden a considerar que el uso de sus hijos e hijas es bajo o limitado. A la inversa, los menores perciben que sus padres y madres utilizan las plataformas con más frecuencia de la que estos reconocen. Ese doble desajuste dibuja un escenario en el que cada generación subestima el consumo digital de la otra.

Buena parte de la actividad digital adolescente transcurre, además, en plataformas desconocidas o poco frecuentadas por los adultos, como TikTok, Discord o Twitch, mientras que WhatsApp continúa siendo el principal espacio compartido entre generaciones. La brecha de plataformas añade una capa adicional de dificultad a la supervisión parental.

Riesgos digitales infraestimados por las familias

El estudio aporta cifras especialmente llamativas sobre la exposición de los menores a contenidos problemáticos. El 76,3 % de los adolescentes encuestados afirmó haber creído alguna noticia falsa difundida en línea, y el 31,6 % reconoció haber estado expuesto a contenidos pornográficos. Ambos porcentajes contrastan con la percepción de unas familias que infraestiman de forma significativa esos riesgos digitales.

Los adultos, no obstante, manifiestan un elevado sentido de responsabilidad a la hora de promover un uso seguro de las redes sociales y se sitúan a sí mismos como los principales referentes de sus hijos en este ámbito. Sin embargo, los adolescentes perciben un menor acompañamiento del que sus progenitores aseguran ejercer.

Diálogo frente a prohibición

Entre las conclusiones del estudio destaca que las estrategias parentales se orientan mayoritariamente hacia la mediación activa -basada en el diálogo, la orientación y la transmisión de pautas de uso responsable- antes que hacia el control estricto o la prohibición. Esa aproximación conversacional resulta coherente con las recomendaciones que el propio equipo BESAFE-US formula: la alfabetización digital y el fortalecimiento de las competencias parentales deben convertirse en una prioridad educativa y social.

La investigación plantea, además, la necesidad de impulsar programas psicoeducativos que favorezcan el diálogo intergeneracional y la colaboración entre escuela y familia para construir entornos digitales más seguros, críticos y no violentos.

Reconocimiento a una trayectoria consolidada

El fallo del jurado del Premio 'Familias Andaluzas 2026' subraya la "sólida trayectoria investigadora" del grupo en ámbitos como la convivencia escolar, los riesgos digitales y el bienestar de niños, niñas y adolescentes. El tribunal valoró de forma especial que BESAFE-US haya incorporado a las familias "como eje central de sus actuaciones", al demostrar que su implicación mejora el clima escolar, reduce riesgos y favorece la seguridad del alumnado.