Precios de las casetas públicas de la Feria de Sevilla 2026: lo que pagas, lo que te ahorras y lo que reclamar

Una jarra de rebujito de un litro por 7,50 euros. Un menú completo por 14. Una cerveza por 1,40. Si alguien le pone esos números a una caseta de la Alameda en un sábado de abril, le reirían la broma. Pero ese es el precio oficial, con IVA incluido, que el Ayuntamiento de Sevilla fija para las 17 casetas públicas de la Feria 2026. Una lista de 81 productos que explica por qué las casetas públicas son, silenciosamente, la mejor opción para quien no quiere dejarse un sueldo en una semana. Esta es la tabla completa, el análisis y lo que hay que hacer cuando alguien intenta saltarse las reglas.

SEVILLA | Redacción LVS
Precios de las casetas públicas de la Feria de Sevilla 2026: lo que pagas, lo que te ahorras y lo que reclamar

Cada año, el Ayuntamiento de Sevilla publica tres documentos discretos que casi nadie lee pero que definen buena parte de la Feria real: los listados de precios oficiales para las casetas públicas. Son tres PDFs colgados en la web municipal -comida, bebidas y sin gluten- que el consistorio impone como tope máximo a las 17 casetas de acceso libre del Real. Para las otras mil y pico casetas privadas, el Ayuntamiento no pinta nada: cobra cada una lo que estima conveniente. Esa asimetría entre lo público y lo privado es una de las dos feria que hay dentro de la Feria. Si quieres cuadro completo de cómo encaja todo, consulta la guía de la Feria de Sevilla 2026. Este artículo va a los números, al análisis y a lo que no te cuentan.

Cómo funciona esto: la Feria regulada y la Feria libre

La Feria de Sevilla tiene dos circuitos económicos que conviven sin mezclarse. Por un lado, las 17 casetas públicas, gestionadas por distritos municipales, partidos políticos, sindicatos y entidades con adjudicación pública. Sus precios están regulados por el Ayuntamiento, que los fija cada año y los impone como tope máximo. Por otro, el millar largo de casetas privadas: peñas, grupos de amigos, colegios profesionales, empresas. Cada una gestiona su barra como quiere y fija los precios que le parece. Cuando en la prensa se anuncia que "la Feria sube un 10%", se habla de las privadas. Las públicas mantienen tarifas oficiales.

Es un sistema extraño pero funcional. El Ayuntamiento no puede meterse en lo que cobra una caseta privada porque no es suya. Pero sí puede garantizar que, al menos, haya una red de locales accesibles con precios controlados. De ahí que el valor real de las casetas públicas no sea solo social -acceso libre a cualquier persona- sino también económico: son el ancla que impide que la Feria entera se convierta en un parque temático para millonarios.

Los precios del rebujito y la cerveza: donde se ve la diferencia

Si un sólo número condensa por qué las casetas públicas importan, es este: la jarra de rebujito de un litro en caseta pública cuesta 7,50 euros en 2026. Hecha con manzanilla o fino mezclado con gaseosa de limón, servida en jarra tradicional. El mismo producto en una caseta privada de gama alta puede superar fácilmente los 15 euros. En un kiosco de hostelería dentro del propio recinto pero fuera de las casetas, rondará los 10. La diferencia entre el precio público y el precio privado es, muchas veces, del doble. Para consultar todo sobre el rebujito, su historia y cómo prepararlo, tenemos una guía completa del rebujito.

Con la cerveza, el gap es todavía más brutal. El precio oficial en caseta pública: 1,40 euros el botellín de 25 centilitros. En una privada, lo habitual son entre 3 y 4 euros. En las zonas más caras del Real, 4,50. Multiplicar por tres el precio de un producto de supermercado es normal en hostelería turística; lo raro es tener, literalmente al lado, el mismo producto a precio regulado. Es la Feria dentro de la Feria.

Precios de comida 2026

Comemos por partes. El listado oficial de comida 2026 incluye 36 productos distintos, organizados por categorías. Son precios máximos con IVA incluido. Ninguna caseta pública puede cobrar más; sí puede cobrar menos. En la práctica, la mayoría se ciñe al precio fijado sin desviaciones.

Ibéricos y quesos: el ritual de empezar la mesa

Las casetas abren mesa casi siempre con los mismos dos o tres platos de picoteo: un ibérico, un queso y una aceituna. Si la mesa es amplia, se suma algún embutido. Estos son los precios oficiales:

  • Jamón ibérico de cebo de campo (100 g): 12,00 €
  • Jamón ibérico de cebo (100 g): 9,00 €
  • Caña de lomo ibérica (150 g): 10,00 €
  • Morcón ibérico (150 g): 7,00 €
  • Queso curado 1ª calidad (200 g): 7,50 €
  • Surtido ibérico (300 g): 12,00 €
  • Salchichón ibérico (150 g): 6,00 €
  • Chorizo ibérico (150 g): 6,00 €
  • Aceitunas: 1,00 €
  • Bolsa de patatas o frutos secos: 1,50 €

El surtido ibérico a 12 euros es probablemente el plato con mejor relación calidad-precio del listado entero: 300 gramos repartidos entre jamón, lomo, chorizo y salchichón que dan para varias personas picoteando. En una caseta privada, el mismo surtido puede rondar los 20-22 euros. El ahorro de pedir este plato en pública es suficiente, por sí solo, para invitar a otra persona al rebujito.

Mariscos y pescados

  • Gambas cocidas (250 g): 11,00 €
  • Langostinos cocidos (250 g): 10,00 €
  • Pescado frito variado (300 g): 10,00 €
  • Chocos (250 g): 8,00 €
  • Adobos (250 g): 8,00 €
  • Boquerones (250 g): 8,00 €
  • Puntillitas (250 g): 8,00 €
  • Gambas rebozadas (250 g): 8,00 €
  • Bacalao frito con salmorejo: 8,00 €

La racionalidad del listado: todo el pescado frito a 8 euros, las cocidas de gambas o langostinos a 10-11. Es un sistema de precios pensado para facilitar la decisión: se pide lo que apetece sin hacer cálculos. En una carta privada, cada producto puede oscilar varios euros según el criterio del casetero.

Platos calientes y de sartén

  • Solomillo de cerdo (250 g, al ajillo, Roquefort o Whisky): 8,00 €
  • Lagrimitas de pollo (300 g): 8,00 €
  • Flamenquín casero (300 g): 8,00 €
  • Croquetas (300 g): 8,00 €
  • Pollo frito (300 g): 7,00 €
  • Tortilla de patatas (4 huevos): 5,00 €
  • Revueltos (varios): 8,00 €
  • Pimientos fritos (250 g): 3,50 €
  • Montadito de lomo (1 ud.): 2,50 €
  • Pinchito de cerdo o pollo (1 ud.): 2,50 €
  • Plato del día: 5,00 €

La tortilla de patatas de cuatro huevos a 5 euros es el mejor ejemplo del listado: alimenta cómodamente a dos o tres personas. El plato del día, también a 5 euros, es la opción para quien quiere comer rápido sin pensar.

Platos fríos y entrantes

  • Plato de salmorejo: 3,00 €
  • Gazpacho (vaso): 1,50 €
  • Gazpacho (jarra de 1 litro): 6,00 €
  • Consomé: 1,50 €
  • Ensalada: 3,00 €
  • Aliños (ración): 3,00 €

Bocadillos

  • Queso, lomo mechado o lomo plancha: 4,00 €
  • Jamón y caña de lomo: 4,50 €
  • Tortilla de patatas, salchichón y chorizo: 3,50 €

Los dos menús regulados

Menú adulto por 14 euros. Incluye primer plato (paella o guiso), segundo plato (pescado frito o tortilla de patatas), postre, pan y una bebida a elegir entre refresco, cerveza, vino o agua. Comer de menú en caseta pública por 14 euros, con bebida incluida, es probablemente lo más barato que se puede hacer en Sevilla ese día. Ni siquiera un bar de barrio fuera del centro iguala el precio.

Menú infantil por 8 euros. Incluye primer plato (pasta, arroz a la cubana o paella), segundo plato (filete de pollo, croquetas o huevos fritos con patatas), postre (fruta o helado), pan y bebida. Es la opción que convierte a una caseta pública en la alternativa real para familias con niños que no quieren gastar 50 euros por cabeza en comida de Feria.

Precios de bebidas 2026

La carta de bebidas es donde el ahorro frente a las casetas privadas se vuelve más espectacular. Listado completo 2026:

Refrescos y cerveza

  • Cerveza (25 cl): 1,40 €
  • Refresco: 1,40 €
  • Zumos y batidos: 1,40 €
  • Tinto de verano: 1,40 €
  • Licores sin alcohol: 2,00 €

Todo bebida ligera al mismo precio. Pedir un refresco de cola, una cerveza o un tinto de verano cuesta lo mismo. No hay penalización al pedir alcohol ligero frente a refrescos sin alcohol, como sí ocurre en muchas privadas.

Manzanilla, fino, rebujito y vinos

  • Media botella de manzanilla: 5,50 €
  • Media botella de fino: 5,50 €
  • Jarra de rebujito (manzanilla o fino + gaseosa, 1 litro): 7,50 €
  • Botella de Rioja o Ribera del Duero: 7,50 €
  • Copa de tinto: 2,00 €
  • Botella de vino blanco o rosado: 6,00 €
  • Copa de blanco: 1,50 €

El dato para recordar: una botella entera de Rioja por 7,50 euros en una caseta. Si la mesa tiene cuatro personas que quieren tinto, pide una botella en vez de cuatro copas: sale a 1,87 euros por persona en lugar de 8. Con la jarra de rebujito pasa igual: es la opción matemáticamente imbatible para grupos de más de dos personas.

Destilados y combinados

  • Cubalibre o similar: 5,50 €
  • Combinados ron-whisky: 5,50 €
  • Whisky o ron de reserva: 6,50 €

Agua

  • Botella 33 cl: 1,00 €
  • Botella 1/2 litro: 1,20 €
  • Botella 1 litro: 1,50 €

Carta sin gluten: 30 céntimos más, preparación separada

Mención especial al listado sin gluten. El Ayuntamiento exige a las casetas públicas ofrecer una carta específica para personas celíacas, con preparación separada que evite la contaminación cruzada. El recargo respecto a la carta general es constante: 30 céntimos más en productos fríos, entre 30 céntimos y un euro más en platos calientes y fritos. Por ejemplo, 8,30 euros las lagrimitas de pollo sin gluten frente a los 8 euros de la carta normal; 8,80 euros el solomillo al whisky frente a los 8. Es un recargo asumible que cubre el coste añadido de mantener una línea de fritura separada y utensilios diferenciados.

El menú infantil sin gluten tiene el mismo contenido que el normal pero cuesta 8,50 euros (50 céntimos más) y sustituye el filete de pollo por lagrimitas como opción alternativa.

Ibéricos, pescados y platos sin gluten

  • Cerveza sin gluten (25 cl): 1,50 €
  • Jamón ibérico de cebo de campo (100 g): 12,30 €
  • Caña de lomo ibérica (150 g): 10,30 €
  • Morcón ibérico (150 g): 7,30 €
  • Queso curado 1ª calidad (200 g): 7,80 €
  • Salchichón ibérico (150 g): 6,30 €
  • Chorizo ibérico (150 g): 6,30 €
  • Aceitunas: 1,20 €
  • Patatas fritas o frutos secos: 1,80 €
  • Gambas cocidas (250 g): 11,50 €
  • Langostinos cocidos (250 g): 10,50 €
  • Pescado frito variado (300 g): 10,50 €
  • Solomillo de cerdo al whisky: 8,80 €
  • Pinchito de cerdo o pollo: 2,80 €
  • Lagrimitas de pollo (300 g): 8,30 €
  • Flamenquín casero (300 g): 8,30 €
  • Croquetas (300 g): 8,30 €
  • Tortillas de patatas: 5,30 €
  • Pimientos fritos: 3,80 €
  • Aliños (ración): 3,30 €
  • Menú infantil sin gluten: 8,50 €

El descuento que casi nadie aplica: 50% para mayores de 65 años

Aquí hay un dato que aparece en letra pequeña al final del listado oficial y que la inmensa mayoría de sevillanos desconoce: las personas de 65 años o más tienen derecho a un 50% de descuento sobre todos los precios fijados. El descuento aplica exclusivamente al consumo propio de la persona mayor, no a sus acompañantes. Es decir, si un matrimonio de 70 años entra a una caseta pública y piden dos platos de ibéricos, pagan el precio completo por el primero (del cónyuge) y la mitad por el segundo (del mayor de 65 que lo consume).

No hace falta acreditación especial: basta con mostrar el DNI si la caseta lo pide. La medida tiene poco recorrido práctico en parejas jóvenes, pero para grupos familiares que incluyan a abuelos o para dos personas mayores cenando solas, el ahorro real del 50% convierte una cena en caseta pública en lo más parecido a comer en casa.

Cuánto cuesta ir a la Feria: tres simulaciones

Los números en frío son útiles, pero lo que realmente interesa al lector es: ¿cuánto me voy a gastar yo? Tres simulaciones realistas en caseta pública, suponiendo todos los precios al máximo fijado.

Simulación 1: pareja, tarde corta

Dos personas entran a una caseta pública a media tarde. Piden:

  • 1 jarra de rebujito (1 litro): 7,50 €
  • 1 ración de pescado frito (300 g): 10 €
  • 1 ración de aceitunas: 1 €
  • 1 montadito de lomo por barba: 5 €

Total: 23,50 € para dos personas, 11,75 € por cabeza. En una caseta privada, la jarra sola rondaría los 15-18 euros, y una ración de pescado fuera del listado regulado fácilmente 14-16. La misma mesa en privada: entre 40 y 50 euros para los dos.

Simulación 2: grupo de cuatro amigos, noche completa

Cuatro personas entran a cenar y quedarse un rato largo en caseta pública:

  • 2 jarras de rebujito: 15 €
  • 1 tortilla de patatas (4 huevos): 5 €
  • 1 surtido ibérico (300 g): 12 €
  • 1 ración de pescado frito: 10 €
  • 1 ración de croquetas: 8 €
  • 4 botellas de agua de medio litro: 4,80 €

Total: 54,80 € para cuatro personas, 13,70 € por cabeza. En caseta privada con precios actuales, la misma mesa saldría por entre 90 y 110 euros.

Simulación 3: familia con dos niños, comida de menú

Dos adultos y dos niños eligen el menú regulado:

  • 2 menús adultos a 14 € con bebida incluida: 28 €
  • 2 menús infantiles a 8 €: 16 €

Total: 44 € para cuatro personas, 11 € por cabeza. Es la comida más barata que se puede hacer en Sevilla ese día con esa calidad. En caseta privada, difícilmente la familia bajaría de los 70-80 euros con el mismo contenido.

La trampa legal: precios "de mesa" vs "de barra"

Un detalle poco conocido: los precios regulados aplican por igual si pides en la barra que si pides en mesa. El servicio de mesa no permite recargo adicional en las casetas públicas, al contrario de lo que ocurre en muchos bares y restaurantes. Si un camarero lleva una jarra de rebujito a tu mesa, sigue costando 7,50 euros. Si te cobra más alegando "servicio de mesa", está cobrando de más y puedes reclamar.

Qué hacer si te cobran por encima de los precios oficiales

Reclamar es más sencillo de lo que parece, pero mucha gente no lo hace por evitar el mal trago. Los pasos son tres:

Paso 1: comprobar el listado en la propia caseta. Las casetas públicas están obligadas a exhibir los precios oficiales a la vista del consumidor. Si no se ven, ya hay una irregularidad. Si se ven y lo que se cobra difiere, basta con señalarlo al personal. En la mayoría de casos es un error humano, se corrige en el momento y no hay que ir más allá.

Paso 2: pedir hoja de reclamaciones. Toda caseta está obligada a tenerla disponible. Se rellena con los datos del consumidor, los de la caseta y el motivo de la queja (precio cobrado frente a precio oficial). No requiere testigo. La copia se la queda el consumidor, la original se la lleva el establecimiento y una tercera copia se debe remitir al organismo competente.

Paso 3: presentar la queja al Ayuntamiento o a Consumo. Por tres vías:

  • Teléfono municipal 010 (atención ciudadana de Sevilla). Se puede presentar la queja verbalmente y se recibe un número de referencia.
  • Sede electrónica del Ayuntamiento (sevilla.org/sede-electronica) o presencialmente en el registro municipal. Se sube la copia de la hoja de reclamación y los precios oficiales como prueba.
  • Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), también del Ayuntamiento, en el mismo canal.

El consistorio tiene capacidad sancionadora sobre las casetas públicas, porque el espacio está adjudicado con pliego y el pliego incluye el respeto a los precios regulados como condición. Una sanción por cobro indebido puede llegar incluso a la pérdida de la adjudicación de la caseta para el año siguiente.

Recomendaciones para pedir barato y comer bien

Para quien quiera aprovechar al máximo las casetas públicas, cinco reglas prácticas:

Pide jarra, no copas. La jarra de rebujito de un litro a 7,50 euros equivale a unas 6 copas. Si vais dos o más personas, la jarra siempre es más rentable. Lo mismo con la botella de vino: 7,50 euros la botella entera frente a 2 euros la copa. Dos copas ya empatan precio; cuatro copas pagan por una botella que da ocho.

Mejor ración grande que varias pequeñas. Una tortilla de cuatro huevos a 5 euros alimenta a tres personas picoteando; tres raciones individuales saldrían por 7,50. Las raciones de 300 gramos son casi siempre mejor opción que los montaditos individuales.

Usa el menú si coméis cuatro o más. El menú de 14 euros con bebida incluida no tiene competencia. Sale prácticamente imposible pedir a la carta esa cantidad de comida y bebida por menos.

Aprovecha el descuento de mayores. Si hay alguien de 65 años o más en la mesa, su consumo personal se paga a mitad. Es dinero real. Se pide la aplicación al hacer la cuenta.

Pide plato del día si hay dudas. El plato del día a 5 euros es la apuesta segura cuando no apetece decidir. Suele ser guiso tradicional, abundante y muy bien ejecutado.

Lo que no cubren los precios regulados

Tres cosas importantes que los precios oficiales no incluyen:

La propina. Es voluntaria, no obligatoria, y no está en el listado. Los camareros de caseta pública viven de un sueldo fijo que paga el distrito o la entidad adjudicataria, más la propina voluntaria. Lo habitual en Sevilla es dejar entre el 5% y el 10% de la cuenta si el servicio ha sido bueno.

Los platos fuera de lista. Una caseta pública puede ofrecer platos especiales no incluidos en el listado oficial (por ejemplo, un plato de temporada o una especialidad del adjudicatario). Estos platos no están regulados y pueden cobrarse al precio que fije la caseta. Deben estar claramente diferenciados en la carta y no pueden sustituir al listado oficial.

Productos premium. El listado incluye "Rioja o Ribera del Duero" pero no menciona DOCa concretas ni vinos premium. Una caseta que ofrezca un vino superior a los regulados podrá cobrarlo a precio distinto, pero debe tener disponibles también los vinos del listado oficial al precio fijado.

Una última cuenta: lo que la Feria cuesta según dónde bebas

Para cerrar con el pulso de todo el análisis: una pareja que pase seis días seguidos en la Feria, tomando cada noche una jarra de rebujito y un plato de ibéricos.

En caseta pública: 7,50 € + 12 € = 19,50 € por noche × 6 noches = 117 €.

En caseta privada (estimando el doble que el regulado): aproximadamente 234 €.

La diferencia, 117 euros, es lo que cuesta, por ejemplo, llenar un depósito de gasolina o pagar un mes de una factura de luz baja. Es decir: pasar la Feria en pública en lugar de privada, mismo consumo, ahorra el equivalente a una factura mensual doméstica. No es anecdótico. Es la razón por la que existen las casetas públicas: que la Feria no sea solo para quien puede permitírsela.