Sevilla sufre la escasez de taxis y VTC: el 34,5% de las solicitudes no se atienden

La falta de vehículos de movilidad bajo demanda genera pérdidas de 27 millones de euros anuales solo en los aeropuertos andaluces y lastra la capacidad de la capital hispalense para absorber grandes eventos como la Feria de Abril o la Semana Santa.

SEVILLA | Redacción LVS
Sevilla sufre la escasez de taxis y VTC: el 34,5% de las solicitudes no se atienden

Más de una de cada tres peticiones de taxi o VTC realizadas en Sevilla se quedan sin respuesta. El dato, un 34,5% de solicitudes no atendidas por falta de vehículos disponibles, forma parte del estudio El precio de la escasez: análisis económico del sector de la movilidad en Andalucía, elaborado por el economista Manuel Alejandro Hidalgo Pérez, profesor de la Universidad Pablo de Olavide, y presentado este miércoles en la sede de la Confederación Empresarial de Sevilla. El informe radiografía un déficit estructural que afecta a los más de 8,6 millones de residentes en la comunidad y a los 37,9 millones de turistas que visitaron Andalucía en 2025, según datos del INE.

La insuficiente oferta de movilidad urbana bajo demanda no es exclusiva de la capital hispalense. En Málaga, el porcentaje de solicitudes que no llegan a completarse alcanza el 35,6%, mientras que en Marbella la cifra se dispara hasta el 67,2%. Estas tasas de demanda insatisfecha evidencian un problema de dimensión regional que tiene una traducción económica directa: la escasez de alternativas de transporte provoca largos tiempos de espera o empuja a los viajeros a buscar opciones menos cómodas, lo que genera pérdidas estimadas en 27 millones de euros anuales solo en las terminales aeroportuarias andaluzas.

El impacto total, no obstante, podría ser mucho mayor. El estudio estima que si se contabilizasen todos los desplazamientos de turistas -y no únicamente los vinculados a los aeropuertos-, las pérdidas económicas derivadas de esta carencia rondarían los 300 millones de euros al año en el conjunto de Andalucía.

Una ciudad por debajo de la media europea

El informe sitúa a Sevilla muy por detrás de otras capitales europeas en dotación de vehículos con conductor. La ciudad presenta un ratio de 1,37 vehículos (taxi y VTC) por cada mil habitantes, una proporción que contrasta con los 2,7 de Berlín o los 3,2 de Roma. Ni siquiera Málaga, con un ratio de 3,15, consigue cubrir su demanda, lo que da la medida del desequilibrio entre la oferta disponible y las necesidades reales de movilidad en las principales urbes andaluzas.

Esa brecha se ensancha de forma crítica durante los periodos de mayor afluencia. La Feria de Sevilla de 2026 registró más de 2,4 millones de accesos acumulados al recinto ferial en apenas una semana, una presión extraordinaria sobre el sistema de transporte que la red actual de taxis y VTC no puede absorber con garantías. Del mismo modo, Andalucía superó por primera vez en su historia reciente el millón de turistas durante la Semana Santa, otro pico estacional que tensiona al máximo unos recursos ya insuficientes en condiciones normales.

Los ciudadanos perciben el problema

El diagnóstico económico coincide con la percepción social. Un estudio complementario realizado por el gabinete de incidencia pública beBartlet, con metodología Cluster 17, revela que solo el 36% de la población andaluza considera que el número actual de licencias de taxi y VTC resulta suficiente para cubrir la demanda en su ciudad. Dicho de otro modo, casi dos de cada tres residentes en las grandes urbes de la comunidad notan un déficit en el servicio.

El 33% de los encuestados señala que la carencia se percibe con mayor intensidad durante eventos de alta afluencia -ferias, Semana Santa, congresos, festivales o grandes conciertos-, mientras que un 19% apunta a los fines de semana y los festivos como fechas en las que la distancia entre oferta y demanda queda especialmente patente.

Pese a estas carencias, el taxi y el VTC se han consolidado como un medio de transporte habitual para la mayoría de los andaluces. El 55% de la población de la comunidad recurre a estos servicios en sus desplazamientos urbanos cotidianos, una cifra prácticamente alineada con la media nacional, que se sitúa en el 56%. La valoración que los usuarios hacen del servicio de taxi alcanza un 6,2 sobre 10 en Andalucía, ligeramente por encima del 5,9 de la media estatal, lo que sugiere que el problema no reside tanto en la calidad del servicio como en su cantidad.

Presión turística y competitividad en juego

El estudio de Hidalgo Pérez enmarca la movilidad bajo demanda como una infraestructura esencial para la competitividad económica y turística de las ciudades andaluzas. En un territorio que recibió 37,9 millones de visitantes en 2025 y que concentra algunos de los eventos con mayor poder de atracción del sur de Europa, la imposibilidad de ofrecer desplazamientos ágiles a residentes y turistas supone un freno tangible para la economía regional.

La Costa del Sol, con una fuerte demanda turística, y la propia Sevilla, convertida en polo de grandes eventos, ejemplifican esa tensión entre una ciudad que crece en visitantes y un parque de vehículos con conductor que no se amplía al mismo ritmo.

Beneficios de ampliar la oferta

El informe concluye que incrementar el número de vehículos de transporte a demanda repercutiría positivamente en varios frentes. Un parque más amplio de taxis y VTC mejoraría el servicio al usuario, reduciría el uso del coche particular, aliviaría los atascos y la velocidad de circulación mejoraría. Además, el descenso de vehículos privados en las calles contribuiría a una mejor calidad del aire y a la reducción de emisiones contaminantes en las ciudades andaluzas.