
La ciudad afronta una nueva etapa en la transformación de su movilidad urbana. A partir del próximo jueves 20 de noviembre, el Consistorio hispalense pone en marcha la segunda fase de ampliación del carril bus segregado (BTR) o tranvibús que une Santa Justa con Plaza del Duque, correspondiente a la línea TB1. Esta infraestructura ya conecta desde septiembre el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca con Nervión, y ahora avanza hacia el corazón del Casco Antiguo con nuevas afecciones al tráfico rodado.
La intervención contempla la extensión de los cortes hasta la entrada del aparcamiento de la Facultad de Bellas Artes, situado en la calle Laraña. Según ha informado el Ayuntamiento en una nota oficial, el tramo comprendido entre este aparcamiento y la Plaza de la Encarnación quedará cerrado al tráfico rodado, aunque se mantendrá el acceso al parking universitario.
La penetración máxima para el tráfico general será hasta la Plaza del Cristo de Burgos. A partir de ese punto, solo podrán circular vehículos autorizados: carga y descarga, vados con permiso, usuarios del aparcamiento de la calle Imagen y servicios públicos que necesiten llegar hasta la Plaza de la Encarnación.
Esta reorganización del tráfico busca habilitar el espacio necesario para ejecutar las obras de infraestructura del tranvibús, que requerirá actuaciones en el firme, instalación de paradas y señalización específica para este sistema de transporte público de alta capacidad.
La complejidad de las obras en el casco histórico obliga a establecer restricciones adicionales en las vías adyacentes. Mientras permanezca cerrada la calle Campana, un conjunto de arterias del entorno quedarán configuradas en "fondo de saco" con acceso exclusivo para residentes: Javier Lasso de la Vega, Santa María de Gracia, Orfila, Cuna, Goyeneta y Francisco de Pelsmaeker.
Para mitigar las molestias a los vecinos, el Ayuntamiento habilitará un paso provisional desde la calle Orfila a la calle Cuna, permitiendo así que los residentes de estas vías puedan desplazarse sin necesidad de realizar largos rodeos por el perímetro exterior del área afectada.
Esta medida responde a las reivindicaciones vecinales que en fases anteriores de otras obras urbanas reclamaron soluciones de movilidad interna en zonas de obras prolongadas. El Consistorio aplica ahora esta experiencia previa para reducir el impacto sobre la población residente en el entorno de la Encarnación.
Una de las afecciones más significativas afecta a la logística comercial de la zona. En esta segunda fase se elimina el aparcamiento de motos y la zona de carga y descarga de la calle Orfila, instalaciones que tradicionalmente utilizaban los proveedores del Mercado de la Encarnación.
Como alternativa, se habilita un itinerario perimetral alrededor de Las Setas que permitirá mantener el abastecimiento del recinto comercial. El nuevo circuito de carga y descarga accederá desde la puerta oeste del mercado, continuará por la zona norte (calle Regina), seguirá por la este (calle Alcázares) y finalizará con la salida por la calle Imagen.
Este recorrido alternativo obligará a los transportistas y repartidores a modificar sus rutinas logísticas habituales, aunque garantiza el mantenimiento de la actividad comercial del mercado sin interrupciones. La gestión municipal ha coordinado esta solución con la asociación de comerciantes del mercado para minimizar el impacto económico.
Los propietarios de plazas de aparcamiento en garajes privados también experimentarán cambios. El acceso a los estacionamientos sufrirá variaciones únicamente en la calle Santa María de Gracia, donde la entrada y salida se realizará por la calle Javier Lasso de la Vega.
Esta vía quedará habilitada en doble sentido exclusivamente para facilitar las maniobras de los vehículos que utilicen estos aparcamientos subterráneos. Se trata de una solución técnica que evita dejar inaccesibles las plazas de garaje durante los meses que durarán las obras, derecho garantizado por la normativa municipal.
El resto de accesos a garajes del área afectada mantendrán sus itinerarios habituales, según especifica el plan de movilidad diseñado por el área de Urbanismo del Consistorio.
Una de las noticias positivas para los usuarios del transporte público es que las afecciones a las líneas de Tussam se mantienen sin cambios respecto a la fase 1. Tanto las paradas como los recorridos alternativos que ya se implementaron en la primera etapa de las obras permanecerán inalterados.
Esta continuidad facilita que los viajeros habituales no tengan que memorizar nuevas rutas o ubicaciones de paradas, manteniendo la previsibilidad del servicio que ya conocen desde septiembre. Las líneas que atraviesan la zona continuarán operando con las modificaciones ya establecidas en los últimos meses.
El Ayuntamiento ha fijado un calendario concreto para esta segunda fase. Los trabajos se extenderán hasta la primera quincena de enero de 2026, cumpliendo así los plazos establecidos en el proyecto original de modernización del transporte público.
Esta ampliación del BTR (Bus de Tránsito Rápido) forma parte de una estrategia municipal más amplia para potenciar el transporte colectivo frente al vehículo privado, especialmente en las conexiones entre barrios periféricos y el centro histórico. La inversión busca reducir la congestión del tráfico y las emisiones contaminantes mediante alternativas eficientes de movilidad sostenible.
La finalización de esta fase permitirá que el tranvibús penetre hasta el corazón comercial y turístico de Sevilla, mejorando la accesibilidad desde los distritos del este de la ciudad hasta puntos neurálgicos como Plaza del Duque, tradicionalmente congestionados por el tráfico rodado.