Un vendaje de paja de trigo y hongos asiáticos acelera la cicatrización de heridas

El equipo de I+D Biopren de la Universidad cordobesa desarrolla un biomaterial altamente poroso capaz de absorber hasta 92 veces su peso en líquido y combatir bacterias cutáneas.

SEVILLA | Redacción LVS

El nuevo biomaterial representa una alternativa sostenible a los apósitos convencionales de poliuretano, al revalorizar biomasa residual tanto agrícola como fúngica. Los investigadores Esther Rincón y Eduardo Espinosa, autores principales del estudio publicado en la revista International Journal of Biological Macromolecules bajo el título 'Enhancing wound dressing efficiency: Cellulose nanofiber sponges loaded with Ganoderma lucidum mycelium fractions', han probado el material en células a escala de laboratorio con resultados prometedores.

Innovación en el proceso de producción

La clave del proyecto reside en un enfoque novedoso que simplifica la obtención de los compuestos bioactivos del hongo. Tradicionalmente, la medicina oriental utiliza las esporas y los cuerpos fructíferos del Ganoderma lucidum por sus propiedades terapéuticas. Sin embargo, el equipo cordobés apostó por emplear el micelio -las raíces del hongo- y los exopolisacáridos, fracciones que se obtienen en etapas más tempranas del cultivo.

"Nos preguntamos qué pasaría si dábamos un paso atrás y utilizábamos el hongo sin purificar. El resultado fue un método que requiere un menor tiempo de producción, procesos de filtrado más simples, un aprovechamiento integral del cultivo y, por tanto, una reducción de costes en su obtención sin perder eficacia", explicó Esther Rincón. Esta estrategia no solo abarata el proceso, sino que contribuye a la revalorización de biomasa residual, un objetivo clave en la investigación sostenible actual.

Los investigadores realizaron pruebas con tres variantes: micelio, exopolisacáridos y una mezcla de ambos. "Cada variante aportó ventajas específicas: el micelio mejoró la resistencia mecánica y la absorción, los exopolisacáridos proporcionaron mayor estabilidad y degradación controlada y la mezcla de ambas logró una estructura de poros más homogénea y una mayor resistencia", señaló Rincón.

Propiedades físicas excepcionales

Mediante un proceso de liofilización, el equipo de Biopren obtuvo esponjas altamente porosas con características físicas que superan a los apósitos convencionales. El material alcanza más del 99% de porosidad y puede retener hasta un 9.200% de su peso en agua, lo que equivale a ganar 92 veces su peso seco. En condiciones reales de aplicación, estas esponjas succionan alrededor de un 400% del líquido que segregan las heridas, una capacidad de absorción muy superior a la de los vendajes tradicionales de poliuretano.

"A todo ello se le suma una estabilidad estructural incluso en condiciones húmedas, una característica esencial en vendajes sometidos a manipulación y esfuerzos cotidianos", destacó Eduardo Espinosa. Esta resistencia mecánica permite que el apósito mantenga su integridad durante el tratamiento de la herida, evitando roturas o deformaciones que podrían comprometer su eficacia.

Validación biológica y eficacia antibacteriana

Las pruebas biológicas realizadas en laboratorio confirmaron la eficacia del vendaje frente a Staphylococcus aureus, una bacteria responsable de numerosas infecciones cutáneas. Los ensayos antibacterianos demostraron que el material inhibe el crecimiento de este microorganismo, lo que resulta fundamental para prevenir complicaciones en el proceso de cicatrización.

Además, las pruebas de hemocompatibilidad mostraron una alta viabilidad celular, lo que confirma que el biomaterial es compatible con los tejidos humanos y no genera reacciones adversas. Estos resultados validan el potencial del vendaje para su futura aplicación clínica, aunque los investigadores advierten que aún son necesarios ensayos clínicos en humanos antes de su comercialización.

Aplicaciones futuras y proyecto HIDROM3D

El equipo de investigación ya trabaja en explorar nuevas formas de fabricar el material mediante técnicas de bioimpresión, lo que permitiría personalizar los vendajes según las características específicas de cada herida. Asimismo, estudian otras aplicaciones biomédicas, como la liberación controlada de medicamentos y el tratamiento de distintos tipos de lesiones cutáneas.

Estos desarrollos se enmarcan en el proyecto HIDROM3D, una iniciativa que busca avanzar en la fabricación de biomateriales funcionales mediante tecnologías de impresión tridimensional. La investigación en curso pretende optimizar las propiedades del vendaje y ampliar su espectro de aplicaciones en el ámbito de la medicina regenerativa.

Contexto de investigación en biomedicina en Andalucía

El proyecto del vendaje sostenible se enmarca en un ecosistema regional de investigación biomédica cada vez más activo. En enero de 2026, la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía concedió 3,35 millones de euros para financiar 35 proyectos de I+D+i en Biomedicina y Ciencias de la Salud correspondientes a la convocatoria de 2025, según informó el gobierno autonómico.

Esta apuesta por la innovación sanitaria se complementa con iniciativas como el proyecto Andalucía-Biotec Salud, coordinado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que desarrolla tecnologías biomédicas y bioinformáticas para la medicina de precisión con una financiación de casi 1,5 millones de euros. Estas inversiones reflejan el compromiso de la región con el avance de la investigación en salud y el desarrollo de capital humano especializado en biomedicina, ejes estratégicos de la Estrategia de Investigación e Innovación en Salud (EIISA) para el cuatrienio 2024-2027, de acuerdo con la Fundación IAVANTE.

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