La US prorroga el presupuesto de 2025 para todo el ejercicio 2026
La Universidad Pablo de Olavide aprueba un presupuesto de 122,3 millones para 2026
Las universidades andaluzas han expresado este miércoles su desacuerdo mayoritario con el segundo reparto del presupuesto universitario de 2025 propuesto por la Consejería durante la celebración del Consejo Andaluz de Universidades. La Orden de reparto no ha obtenido el voto favorable de las instituciones académicas, que consideran que la propuesta incumple compromisos previos y presenta problemas jurídicos.
El principal motivo de rechazo radica en la no inclusión de una partida de 16 millones de euros que el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, había comprometido durante la apertura del curso universitario. Esta cifra, que las universidades esperaban ver reflejada en el reparto presupuestario, no aparece en la propuesta de la Consejería, lo que ha generado malestar entre los rectores.
Además, las universidades denuncian irregularidades en la gestión de los fondos. Según el portavoz de las universidades, "el pago de 37 millones en conceptos retributivos, como si fueran proyectos estratégicos no consolidables, no se sostiene jurídicamente". Esta práctica contable supone, en opinión de las instituciones académicas, un intento de maquillar gastos estructurales como si fueran inversiones puntuales.
Las universidades andaluzas también han recordado que la administración autonómica no está cumpliendo con el modelo de financiación aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía en 2023. Este modelo establecía unos criterios de reparto y un compromiso de inversión que, según las instituciones académicas, no se están respetando en el presupuesto de 2025.
La situación presupuestaria ha llevado a algunas universidades a una posición crítica. Francisco Oliva ha manifestado su decepción con un gobierno autonómico "que sigue reduciendo la financiación relativa de la educación pública, con unos presupuestos que ya ni siquiera alcanzan para pagar las nóminas en muchos casos".
El rechazo de este miércoles representa un momento de tensión entre la Junta de Andalucía y las universidades públicas andaluzas, que vienen alertando desde hace meses del deterioro progresivo de su capacidad financiera. Las instituciones académicas advierten de que la insuficiencia presupuestaria no solo afecta a proyectos de inversión, sino que compromete incluso el pago de los salarios del personal universitario.
La falta de acuerdo en el Consejo Andaluz de Universidades obliga ahora a la Consejería a replantear su propuesta de reparto o a aprobarla sin el respaldo de las instituciones afectadas, lo que agravaría el conflicto político y presupuestario en el ámbito universitario andaluz.