La UPO patenta un sistema que indica cuándo una mascarilla deja de proteger

El sistema, desarrollado por el grupo de investigación OMEGAs del Centro de Nanociencia y Tecnologías Sostenibles, incorpora un indicador químico que cambia de color cuando la mascarilla pierde su capacidad de filtrado.
Sevilla
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Redacción LVS
Actualizado viernes, 26 de diciembre de 2025 - 14:36

La Universidad Pablo de Olavide ha obtenido una patente europea para un innovador sistema de indicación visual del tiempo de exposición en mascarillas de protección facial. La invención, desarrollada por el grupo de investigación OMEGAs liderado por el profesor José María Pedrosa del Centro de Nanociencia y Tecnologías Sostenibles (CNATS), busca resolver un problema común: el uso prolongado de mascarillas más allá del tiempo recomendado.

El profesor Pedrosa explicó que "no basta con llevar mascarilla, es fundamental saber si sigue cumpliendo su función protectora durante todo el tiempo de uso". La pérdida progresiva de eficacia filtrante aumenta los riesgos para la salud, pero hasta ahora no existía un sistema sencillo que alertara a los usuarios sobre cuándo reemplazar su protección.

El desarrollo cuenta con la participación de los investigadores Javier Roales y David Rodríguez, y ha despertado el interés del empresario sevillano José Antonio Rodríguez, quien ha iniciado los primeros pasos para su comercialización. La tecnología es compatible con mascarillas quirúrgicas, FFP2 o N95.

Un indicador químico que cambia de color

El sistema consiste en un pequeño indicador adherido a la superficie externa de la mascarilla, situado cerca de la piel del usuario. Incorpora un sistema químico que cambia de color de forma irreversible, pasando de un tono amarillento a oscuro cuando la mascarilla ha perdido su capacidad protectora.

La tecnología aprovecha la temperatura corporal y el flujo de aire durante la respiración para activarse. Además, puede adaptarse a distintos tiempos de uso según el tipo de mascarilla y las condiciones de exposición, ofreciendo flexibilidad para diferentes entornos.

 

Los investigadores de la UPO José M. Pedrosa, Javier Roales y David Rodríguez y el empresario José Antonio Rodríguez (izq-dcha).

 

Herramienta simple y de bajo coste

Pedrosa destacó que "el objetivo de esta patente es ofrecer una herramienta muy simple y de bajo coste que ayude a usar las mascarillas de forma más segura y responsable". Esta característica resulta fundamental para facilitar su adopción masiva en el sector sanitario y entre la población general.

La explotación comercial de la patente corresponde al empresario José Antonio Rodríguez, quien ya ha desarrollado los primeros prototipos y busca alianzas con empresas del sector sanitario para llevar el producto al mercado. La Universidad mantiene los derechos de propiedad intelectual mientras facilita la transferencia tecnológica hacia la industria.

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