La Junta unifica la figura del guarda de caza en Andalucía con una acreditación de 5 años
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha aprobado una orden que establece un marco homogéneo para los profesionales de la vigilancia cinegética, con una formación obligatoria de 40 horas y renovaciones cada lustro.
Andalucía exige participar en oposiciones para acceder a la Bolsa Única de empleo público
El SAS estrena una bolsa de empleo más ágil y transparente tras acuerdo sindical
Andalucía declara emergencia cinegética del jabalí para frenar la PPA y reducir daños
La Junta delega competencias en el Ayuntamiento para que decida sobre los entornos de los BIC

La norma, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), fusiona en una sola categoría al guarda rural especializado en caza -de ámbito estatal- y al guarda de coto de caza -de competencia autonómica-, dos perfiles cuyas competencias se solapaban hasta ahora y generaban inseguridad jurídica tanto para los propios profesionales como para los titulares de aprovechamientos cinegéticos.
Con esta regulación, el ejecutivo andaluz desarrolla la figura creada por el Decreto-ley 3/2024 de simplificación administrativa y busca reforzar la vigilancia en los terrenos cinegéticos, mejorar la gestión sostenible de los recursos naturales y clarificar las competencias y requisitos de quienes se dedican a esta labor en toda la comunidad autónoma.
La acreditación como guarda jurado de caza tendrá una vigencia de cinco años. Transcurrido ese periodo, los profesionales deberán renovarla mediante cursos de reciclaje y la correspondiente tramitación administrativa, un mecanismo diseñado para garantizar la actualización permanente de sus conocimientos y competencias.
Requisitos para obtener la acreditación
Quienes aspiren a ejercer como guardas jurados de caza deberán cumplir varios requisitos: ser mayores de edad, disponer de la habilitación como guarda rural en la especialidad de guarda de caza y superar una formación específica en materia cinegética adaptada a la realidad andaluza. No podrán acceder las personas que se encuentren inhabilitadas o hayan sido sancionadas por infracciones graves o muy graves en materia de caza.
El curso de capacitación tendrá una duración mínima de 40 horas, combinará enseñanza teórica y prácticas de campo, y será impartido por entidades e instituciones homologadas por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
El programa formativo abarca un amplio abanico de materias: normativa cinegética andaluza, ordenación y gestión de recursos, identificación de especies, modalidades de caza, conservación de la biodiversidad, uso seguro de armas y sanidad de piezas de caza. También contempla contenidos sobre prevención y denuncia de infracciones, actuación ante emergencias, prevención de incendios forestales, primeros auxilios, búsqueda de personas desaparecidas y aplicación de nuevas tecnologías.
Funciones de vigilancia y colaboración
Los guardas jurados de caza ejercerán la vigilancia de la actividad cinegética dentro de los terrenos donde presten servicio, velando por el cumplimiento de la normativa vigente y colaborando con la Administración en la protección de los recursos naturales. Entre sus principales cometidos figuran la prevención de infracciones, la supervisión de las capturas realizadas, la participación en censos y muestreos de poblaciones cinegéticas y la realización de controles poblacionales.
Además, podrán intervenir en actuaciones de control de predadores siempre que cuenten con la acreditación específica exigida por la normativa, y se encargarán del precintado de piezas de caza, su examen y la toma de muestras biológicas.
La orden también encomienda a estos profesionales la detección y comunicación de enfermedades, epizootias o posibles casos de envenenamiento de fauna silvestre, tareas orientadas a reforzar la conservación de la biodiversidad y la protección de la salud pública. En el desempeño de sus funciones, prestarán auxilio tanto a los agentes medioambientales de la Junta de Andalucía como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, favoreciendo una mayor coordinación en la vigilancia de los espacios cinegéticos.
Régimen transitorio para los guardas ya habilitados
La regulación incluye una disposición transitoria dirigida a los guardas de coto de caza que ya se encuentran habilitados. Estos profesionales podrán mantener su condición y seguir ejerciendo sus funciones hasta la finalización de su vida laboral, rigiéndose por la normativa vigente con anterioridad al Decreto-ley 3/2024 en lo relativo a funciones, uniformidad y modelos de denuncia. No obstante, deberán realizar cursos de reciclaje obligatorios en centros homologados para garantizar su actualización continua.
Impacto en las zonas rurales
La actividad cinegética constituye una fuente relevante de riqueza y empleo para numerosas zonas rurales andaluzas, incluidas las de la provincia de Sevilla, donde la caza desempeña un papel significativo en la economía local. A su contribución socioeconómica se suma su función en la conservación de los hábitats y en la gestión de las poblaciones de fauna silvestre, aspectos que la nueva regulación pretende apuntalar mediante una vigilancia profesionalizada y homogénea en todo el territorio autonómico.