Sevilla riega más de 6.200 árboles nuevos con 310.000 litros de agua no potable

La Delegación de Parques y Jardines aplica 50 litros por ejemplar en cada sesión de riego, con frecuencia semanal entre junio y octubre, dentro de un programa de mantenimiento que se prolongará al menos dos años para afianzar el nuevo arbolado urbano.

SEVILLA | Redacción LVS
Sevilla riega más de 6.200 árboles nuevos con 310.000 litros de agua no potable

El Ayuntamiento de Sevilla ejecuta actualmente riegos de consolidación sobre más de 6.200 árboles de nueva plantación distribuidos por toda la ciudad. Cada ronda completa moviliza más de 310.000 litros de agua no potable, recurso que el consistorio emplea para optimizar el uso de los recursos hídricos mientras garantiza la adaptación de los ejemplares al terreno urbano. El objetivo es que los nuevos árboles desarrollen raíces fuertes y se asienten en un entorno marcado por las elevadas temperaturas estivales.

La delegada de Parques y Jardines, Evelia Rincón, detalló que "se están realizando riegos de consolidación sobre más de 6.200 árboles de nueva plantación, con una planificación técnica que distingue entre los meses de más calor y el resto del año, que utiliza agua no potable y que adapta los trabajos a las necesidades reales de cada zona". La programación diferencia así dos periodos: entre junio y octubre, cuando el calor aprieta, la frecuencia es semanal; el resto del año se reduce a riegos quincenales, siempre con una aportación de 50 litros por árbol en cada sesión.

El protocolo arranca con un primer riego abundante inmediatamente después de la plantación, con un mínimo de 50 litros por ejemplar, y el programa se mantiene durante al menos dos años, aunque puede prolongarse si las condiciones del suelo o la evolución del árbol así lo exigen. Los equipos operan tanto en horario diurno como nocturno, en función de las zonas y de la organización de los trabajos.

Técnica de riego y control de calidad

Los riegos se aplican de forma profunda, espaciada y a baja presión, una metodología orientada a que el agua infiltre correctamente en el terreno y estimule el crecimiento de raíces estables y profundas. Durante estas labores, los operarios revisan el estado de cada ejemplar, comprueban que no se haya desplazado o descalzado y retiran la vegetación espontánea que pueda competir por los nutrientes.

Este año, el gobierno local ha reforzado el control de calidad de las plantaciones. Las mejoras incluyen supervisiones previas del estado de las plantas, enmiendas en las tierras y la aplicación de acondicionadores de suelo. Entre los productos incorporados destaca TerraCottem Arbor, un acondicionador que incrementa la capacidad de retención de agua y nutrientes, favorece el desarrollo radicular y mejora el aprovechamiento de cada riego.

Pérdidas naturales y objetivo del programa

Pese a la rigurosidad del protocolo, la pérdida de algún ejemplar recién plantado -fenómeno conocido como "marras"- puede producirse incluso siguiendo todos los procedimientos. Factores naturales y ambientales como el calor, el tipo de suelo o la capacidad de adaptación de cada especie influyen en la supervivencia del arbolado. El programa de riegos de consolidación persigue maximizar el éxito de las plantaciones y reducir al mínimo esas bajas, si bien la naturaleza no garantiza un cien por cien de supervivencia.