Científicos andaluces diseñan 'tijeras moleculares' que reducen un 95% el SARS-CoV-2

La herramienta, basada en tecnología CRISPR y aún en fase de laboratorio, actúa contra los siete coronavirus humanos conocidos y abre la puerta a pruebas diagnósticas portátiles y a futuros tratamientos antivirales.

SEVILLA | Redacción LVS
Científicos andaluces diseñan 'tijeras moleculares' que reducen un 95% el SARS-CoV-2

Un equipo de investigación internacional con participación del Instituto de Parasitología y Biomedicina 'López-Neyra' del CSIC (IPBLN-CSIC) en Granada ha logrado diseñar una herramienta molecular capaz de identificar y frenar el avance de los siete coronavirus humanos más conocidos, incluido el SARS-CoV-2, responsable de la COVID-19. En los ensayos realizados en modelos experimentales, esta tecnología consiguió reducir la capacidad de multiplicación de dicho virus en más de un 95%.

Los resultados del trabajo, que acaba de ver la luz en la revista científica Molecular Therapy: Nucleic Acids, describen un mecanismo con doble aplicación potencial: por un lado, podría emplearse para desarrollar pruebas diagnósticas portátiles que detecten nuevos virus de la misma familia; por otro, abre una vía para diseñar tratamientos antivirales. La tecnología, no obstante, se encuentra todavía en fase de laboratorio.

El punto de partida de la investigación fue la identificación de una región genética común presente en todos los coronavirus humanos conocidos. A partir de esa señal compartida, el equipo programó unas proteínas -mediante la tecnología CRISPR- para que localizasen esa secuencia concreta y la cortasen, funcionando como unas auténticas tijeras a escala molecular. Las moléculas guía empleadas actúan como un GPS que dirige el sistema hasta el punto exacto del genoma viral.

Diagnóstico rápido y alta sensibilidad

Además de la función antiviral, el grupo ha adaptado esta misma estrategia para crear pruebas diagnósticas rápidas basadas en CRISPR. Los ensayos demostraron una elevada sensibilidad: las pruebas fueron capaces de detectar cantidades mínimas de virus y de distinguir el SARS-CoV-2 de otros patógenos respiratorios, como la gripe.

Elena Herrera, investigadora del IPBLN-CSIC y autora principal del estudio, explicó que el sistema funciona como un mecanismo de búsqueda y corte dirigido a una señal genética conservada entre distintos coronavirus. La científica señaló que "si en el futuro apareciera un nuevo coronavirus, el sistema podría adaptarse rápidamente para detectarlo o intentar bloquear su multiplicación".

Aplicación ante futuros virus emergentes

La misma señal genética hallada en coronavirus humanos también está presente en distintos coronavirus animales, lo que podría facilitar el desarrollo ágil de herramientas de detección y control ante la aparición de nuevos virus con potencial de transmisión a las personas.

El grupo prevé continuar esta línea de trabajo para perfeccionar técnicas diagnósticas basadas en CRISPR frente a enfermedades infecciosas y explorar su potencial como estrategia antiviral. En paralelo, el equipo investiga nuevas aproximaciones frente al VIH. Herrera detalló que "el VIH es un virus complejo, dado que integra su material genético en las células infectadas. Aunque se han descrito casos excepcionales de remisión prolongada tras procedimientos muy específicos, los tratamientos disponibles solo permiten controlar la infección, pero no eliminarla por completo".

Financiación autonómica e internacional

El avance ha contado con financiación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía a través del programa Emergia. El estudio también ha recibido apoyo del programa Aspasia-NWO y del China Scholarship Council.

Tags: