Profesores de la US dirigen 'La última gota', documental sobre la crisis del agua con foco en Sevilla

Más de 5.000 kilómetros recorridos por la geografía española, 17 expertos de universidades, el CSIC y la ONU, y 1 hora y 11 minutos de metraje componen La última gota, el largometraje documental de divulgación científica dirigido por los profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla Ángeles Martínez y Antonio Gómez. La producción, que ya está lista para su difusión, aborda la gestión, el uso y la conservación del agua en un contexto marcado por la crisis climática, con Sevilla como uno de sus focos de atención.
El guion lleva la firma de los dos directores junto a Paco Ortiz, egresado de la misma facultad. La pieza adopta la estructura de una road movie conducida por el periodista y comunicador Julio Muñoz Gijón, que guía al espectador a través de acuíferos sobreexplotados, ríos dañados por la contaminación agrícola e industrial y proyectos de vanguardia tecnológica y urbanística en varias ciudades del país.
El proyecto ha contado con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la cofinanciación de CaixaForum+. La producción corre a cargo de Sarao Films, con el patrocinio de GSA Servicios Ambientales y el asesoramiento estratégico de Greenpeace.
Un viaje por la España del agua
El recorrido del documental arranca con el análisis de la gobernanza de los datos hídricos en Sevilla y continúa con la aplicación de inteligencia artificial al ciclo del agua en Valencia. Desde allí, la cinta se desplaza hasta Zaragoza y Elche para examinar los conflictos entre cuencas, y llega a Galicia para documentar procesos de degradación ecológica.
En total, 17 especialistas de primer nivel intervienen a lo largo del metraje: investigadores de la Universidad de Sevilla, la Universidad de Alicante y la Universidad Complutense de Madrid, además de profesionales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de agencias internacionales como la ONU.
Sevilla, Barcelona y Madrid como 'ciudades esponja'
El tramo final de la producción ofrece una perspectiva propositiva al presentar casos de éxito en restauración fluvial y el desarrollo de las llamadas ciudades esponja en Barcelona, Madrid y Sevilla. Este modelo urbano, orientado a absorber y reutilizar el agua de lluvia, se plantea como un paradigma de trabajo a favor de la naturaleza frente a los efectos del cambio climático.
Accesibilidad y difusión en redes
Además del largometraje, el proyecto incorpora un ecosistema de micro-píldoras informativas e infografías diseñadas para su distribución en redes sociales. La iniciativa incluye también herramientas de accesibilidad mediática -subtitulado adaptado y audiodescripción- destinadas a personas con discapacidad visual y auditiva. El objetivo declarado del conjunto del proyecto es promover un cambio de actitud en la sociedad, impulsando la concienciación ambiental y el pensamiento crítico sobre un recurso cada vez más escaso.