Accionistas Unidos exige la dimisión del Consejo del Sevilla FC y una ampliación de capital para evitar la disolución
La plataforma de accionistas minoritarios ha fijado tres prioridades para garantizar la estabilidad del club: el cese de los actuales gestores, la constitución de un nuevo órgano directivo sin capital extranjero y una operación de ampliación en las mismas condiciones que en 1997.
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El conflicto interno por la gestión y propiedad del Sevilla FC se recrudece. Accionistas Unidos SFC emitió el pasado 31 de mayo un comunicado oficial en el que reclama la "reprobación, dimisión y cese del actual Consejo de Administración" de la entidad nervionense, al que responsabiliza del "esperpéntico fracaso de la operación de compra/venta del club a un fondo de inversión extranjero". La plataforma, que agrupa a accionistas minoritarios y se erige en representante de la afición, articula su hoja de ruta en torno a tres ejes para lo que considera un objetivo ineludible: "salvar al Sevilla Fútbol Club de la ruinosa situación deportiva y económica de la entidad".
La primera de esas exigencias pasa por apartar de inmediato al actual órgano de gobierno del club. Para forzar ese paso, Accionistas Unidos anuncia que buscará apoyo accionarial legal con el fin de convocar una reunión urgente y extraordinaria de la Junta General de Accionistas en el periodo de tiempo más breve posible. Asimismo, la plataforma interpela directamente a las familias accionistas mayoritarias, a las que atribuye la responsabilidad de relevar a los gestores actuales y facilitar la designación de un nuevo Consejo de Administración.
Ese nuevo órgano directivo es descrito por la plataforma como un "Consejo de Salvación Unitario y Consensuado", y debería estar integrado por un "nuevo Consejo de Administración formado por sevillistas eficaces y productivos, sin capital extranjero, que reformule completamente la gestión del club y donde prime la profesionalidad, la eficacia, la capacidad de gestión y la experiencia". Además, reclaman que incluya un miembro independiente y no remunerado en representación de la afición, tal como contempla la Ley del Deporte vigente.
Una ampliación de capital que replique el modelo de 1997
El tercer pilar del plan diseñado por Accionistas Unidos es una ampliación de capital que excluya el derecho de suscripción preferente para los accionistas mayoritarios. La plataforma defiende que la operación debe reproducir las mismas condiciones que en 1997, de modo que "sea el Sevillismo (socios, abonados y el sevillismo en general), quien acuda, una vez más, en rescate del club ampliando el mapa accionarial al Sevillismo de base".
La advertencia que acompaña esta demanda no deja margen a la ambigüedad. La plataforma sostiene que "no hacerla, es entrar en causa de disolución, o en concurso de acreedores", un escenario que sitúa al club ante la disyuntiva más grave de su historia reciente.
Llamamiento a la movilización del sevillismo
Más allá de las medidas societarias, Accionistas Unidos anuncia que promoverá y alentará, junto con otros colectivos de base, "cuantas medidas de movilización pacífica y legal" resulten necesarias a corto plazo para apartar a los actuales gestores y propiciar la llegada de un nuevo proyecto que la plataforma describe como riguroso, solvente, eficaz y ganador.
El comunicado reconoce que la afición ha sido un factor determinante en la grada del Ramón Sánchez-Pizjuán para que el conjunto hispalense haya podido conservar la categoría, y apela a esa misma implicación fuera del terreno de juego. La plataforma califica el momento actual como un "momento histórico, crítico y transcendente en la historia del club" y lanza un mensaje directo a quienes controlan el accionariado: "no sois vosotros, ni vuestro dinero, es el Sevilla Fútbol Club".