Del Nido Carrasco radiografía al Sevilla FC: "Estamos compitiendo con equipos que luchan por no descender"
El presidente del club nervionense ha confesado hoy que se ha planteado abandonar el cargo "700 millones de veces" tras sufrir intimidaciones que incluyen coches amenazantes frente a su domicilio. La entidad arrastra una deuda neta de 88 millones de euros y afronta un límite salarial que le impide inscribir refuerzos.
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José María Del Nido Carrasco compareció este viernes ante los medios en un acto convocado oficialmente para presentar a José Ignacio Navarro como nuevo director deportivo del Sevilla FC, pero la rueda de prensa derivó en un extenso repaso a la situación institucional, económica y personal que atraviesa la presidencia del club. El máximo dirigente sevillista reconoció que las amenazas recibidas -publicación de su número de teléfono, llamadas intimidatorias y vehículos apostados frente a su vivienda- le han llevado a cuestionarse su continuidad en el cargo en numerosas ocasiones.
Del Nido Carrasco declaró: "Me he planteado irme 700 millones de veces. No es agradable entrenar en un club sin tener dinero para acudir al mercado, no es agradable que publiquen tu teléfono y te amenacen de muerte, no es agradable llegar a tu casa y tener un coche en la puerta amenazándote". El presidente admitió que las últimas semanas han resultado especialmente complicadas: "Han sido tres de las semanas más duras de mi vida, como las de muchos que sienten el Sevilla, imaginaos siendo el presidente".
La entidad nervionense arrastra una deuda neta de 88 millones de euros, si bien el presidente matizó la radiografía financiera: "La deuda neta del Sevilla FC son 88 millones de euros. Tenemos más de 50 millones en caja y 104 millones de patrimonio neto. La situación está controlada". El verdadero cuello de botella, insistió, reside en el tope salarial que fija LaLiga. "El problema del Sevilla es el límite de coste de plantilla. A día de hoy no podemos inscribir jugadores", aseguró.
Una plantilla penalizada por la herencia de la Champions
Del Nido Carrasco desgranó las cifras que explican el corsé deportivo del club. "Hemos competido con una plantilla efectiva de 47 millones cuando costaba 80, con 30 millones penalizados por contratos de la época de Champions. Se están dando los pasos necesarios para garantizar a medio y largo plazo el futuro del Sevilla Fútbol Club", afirmó. Esa penalización de 30 millones procede de compromisos contractuales adquiridos cuando la entidad competía regularmente en Europa y sus ingresos eran muy superiores a los actuales.
El presidente reconoció que la caída de ingresos ha sido drástica: "Todos somos responsables de lo bueno y de lo malo. El club pasó de ingresar 260 millones a 110". A renglón seguido, explicó que "se construyó una estructura acorde a ingresos de Champions durante años, y cuando esos ingresos desaparecen, llegan los problemas. Con los presupuestos actuales estamos compitiendo con equipos que luchan por no descender".
La comparación con la temporada 2019-2020 resulta reveladora. En aquel ejercicio, el Sevilla disponía de 200 millones de euros para fichajes y su plantilla costaba el doble que la del quinto clasificado de LaLiga, lo que le permitió acabar cuarto. "Me gustaría tener 200 millones para fichajes como en la temporada 2019-2020, pero la realidad es que tenemos que desinvertir, generar plusvalías y adaptarnos a lo que hay", señaló Del Nido Carrasco.
El balance del último mercado ilustra el cambio de ciclo. "El año pasado vendimos a nuestros dos mejores jugadores y a una de las mayores promesas de la cantera por casi 70 millones y nos gastamos 250.000 euros", recordó. En esa línea, valoró la temporada con realismo: "No estamos contentos con la temporada, pero con 250.000 euros en fichajes y las ventas realizadas, era muy complicado hacer mucho más".
La legitimidad del cargo y el pacto de socios
El presidente fundamentó su continuidad al frente del Sevilla FC en el acuerdo alcanzado entre los principales accionistas. "Yo estoy en el club porque me vincula la gestión de un pacto de socios que suscribimos en el año 2019 y porque contamos en el Consejo de Administración con el apoyo de la mayoría del capital social. Eso es lo que me hace estar en el club", expuso. Sobre los detalles de ese acuerdo, indicó que "el pacto de socios está sometido a cláusulas de confidencialidad y no puedo dar más detalles".
Del Nido Carrasco reivindicó la confianza de los propietarios: "Si no contara con el apoyo de la mayoría del capital social, yo no sería presidente. Los accionistas confían en la hoja de ruta que se está ejecutando, que es la que hay que hacer". Preguntado por las críticas de la grada, defendió la naturaleza jurídica de la entidad: "Yo respeto la opinión de todo el mundo. Pero esto es una sociedad anónima deportiva que se rige por el capital social".
El dirigente añadió que no ha "venido al fútbol a hacer amigos, yo he venido a gestionar el club y a dar los pasos necesarios para garantizar su futuro, aunque a la gente no le guste", si bien agradeció el respaldo de la hinchada en el tramo final de la campaña: "Respeto a la afición y le doy las gracias por el apoyo al equipo, sobre todo en el tramo final de temporada". También aseguró que "mientras sea presidente me voy a sentar en el palco en casa y fuera como he hecho siempre".
Respecto a su futuro, trazó una hoja de ruta clara: "El día que se vendan los paquetes mayoritarios, yo me iré a mi casa igual que he venido". Sobre una posible ampliación de capital, indicó que "el Sevilla no necesita una ampliación de capital para seguir regenerándose, pero si se hace, tendríamos una plantilla más cara y más competitiva".
El proceso de venta y el papel de Sergio Ramos
Del Nido Carrasco se desmarcó de las negociaciones para la venta de los paquetes accionariales mayoritarios: "Jamás he estado en una reunión de venta de las acciones de los máximos accionistas. Ellos han iniciado un proceso de venta y decidirán lo que consideren mejor para el Sevilla".
La operación con el exfutbolista se frustró por varios motivos. El Consejo Superior de Deportes (CSD) exigió tres condiciones para autorizar la venta a Sergio Ramos, al considerar insuficiente su oferta de 450 millones de euros. Además, Ramos firmó una penalización de 500.000 euros vinculada a la compra fallida. La segunda propuesta del excapitán del Real Madrid incluía menos inversión, menos acciones compradas y control societario, lo que terminó de hacer inviable la operación. El abogado César Romero de la Osa advirtió de las implicaciones: "Si Sergio Ramos compra suficientes acciones del Sevilla FC, legalmente podría incluso vender el Sánchez-Pizjuán".
Del Nido Carrasco también abordó la vertiente deportiva de su relación con Ramos: "Sergio me llamó en enero para jugar en el Sevilla y le dije que no lo veía oportuno mientras hubiera un proceso de due diligence abierto". Mientras se resuelve la cuestión accionarial, el Consejo mantiene el mando: "Estamos en un periodo transitorio hasta que se produzca la venta. Mientras tanto, el Consejo seguirá gestionando el club como hasta ahora". La planificación deportiva tampoco se detendrá: "Seguiremos trabajando como si la venta no se fuera a producir. Tenemos que hacer un equipo competitivo con las herramientas que tenemos".