Solo el 46,5% de planes docentes cita tecnología digital, según un estudio de la US

Apenas el 46,5% de las referencias a competencias digitales recogidas en los planes de estudio de formación del profesorado en España alude de manera explícita a las tecnologías digitales. Así lo concluye una investigación de la Universidad de Sevilla que, tras dos años de trabajo, ha identificado un "desfase relevante" entre lo que exige el marco europeo DigCompEdu y lo que realmente contemplan los títulos universitarios que habilitan para la docencia en el sistema educativo español.
El estudio, publicado en 2026 en la revista Educación XX1, ha sido elaborado por los profesores Celia Moreno-Morilla, Jonatan Castaño-Muñoz y Eduardo García-Jiménez. Los investigadores partieron del Registro de Universidades, Centros y Títulos (RUCT) y examinaron 256 memorias de verificación correspondientes a 75 grados en Educación Infantil, 78 grados en Educación Primaria y 103 másteres universitarios en Formación del Profesorado de todo el territorio nacional.
De las 1.789 referencias vinculadas al marco DigCompEdu que los autores localizaron en esos documentos oficiales de planificación académica, solo el 46,5% nombraba de forma directa las tecnologías digitales. El resto abordaba la competencia digital de manera desigual, fragmentada e implícita, lo que evidencia que la planificación vigente no garantiza una preparación suficiente para los futuros docentes.
Áreas más y menos desarrolladas
El análisis pormenorizado de los contenidos revela diferencias notables entre las distintas áreas de competencia digital. La pedagogía digital y la selección de recursos digitales son las que mayor presencia tienen en los planes de estudio. En cambio, aspectos como la evaluación digital, la retroalimentación, la personalización del aprendizaje, la participación activa del alumnado y la protección, gestión e intercambio responsable de recursos digitales aparecen con mucha menor frecuencia.
Este desequilibrio implica que los futuros maestros y profesores -incluidos los que se forman en la Universidad de Sevilla y los que ejercerán en centros educativos andaluces- pueden terminar sus estudios sin las herramientas necesarias para afrontar la transformación digital del aula, con el consiguiente impacto en la calidad de la enseñanza que recibe el alumnado de Infantil, Primaria y Secundaria.
Normativa de 2009 frente a un marco de 2022
Una de las claves que explica este desajuste es de carácter normativo. Los actuales planes de estudio se diseñaron a partir de órdenes ministeriales de 2009, mientras que el Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente -basado en el estándar europeo DigCompEdu, que define las habilidades digitales exigibles a los profesores- no fue adoptado en España hasta 2022. Más de una década separa, por tanto, la regulación que rige los títulos y el referente que debería orientar su contenido digital.
Ante estos resultados, la investigación plantea la necesidad de revisar tanto la planificación de los programas universitarios de formación docente como la normativa que orienta la verificación de esos títulos, con el objetivo de asegurar el desarrollo de una competencia profesional más amplia y alineada con las exigencias actuales de la educación digital.