La Rinconada, en riesgo bajo por el virus del Nilo: el Ayuntamiento llama a la calma

La última inspección de la Junta de Andalucía certifica que no existe proliferación anómala de mosquitos transmisores del Virus del Nilo Occidental en el municipio sevillano, donde el gobierno local ha intensificado las fumigaciones y la vigilancia entomológica, especialmente en el barrio de El Santísimo.

SEVILLA | Redacción LVS
La Rinconada, en riesgo bajo por el virus del Nilo: el Ayuntamiento llama a la calma

El Ayuntamiento de La Rinconada ha lanzado un llamamiento a la tranquilidad dirigido a los vecinos del municipio tras conocerse los resultados de la última revisión de trampas e imbornales realizada por la Junta de Andalucía. El informe entomológico arroja un nivel de presencia de mosquitos transmisores del Virus del Nilo Occidental (VNO) de Grado 1, calificado como "muy baja", y concluye que "en ninguna zona hay una presencia anómala de mosquitos y en que la cantidad es muy baja". La apelación a la calma llega en un contexto de alarma ciudadana creciente, alimentada por el precedente de una alerta epidemiológica que afectó directamente a un vecino de la localidad el pasado año.

El barrio de El Santísimo, situado junto a áreas agrícolas de regadío y al cauce del Arroyo Almonázar, concentra buena parte de la preocupación. El consistorio ha remitido una carta a los residentes de esta barriada para detallar las actuaciones que se están ejecutando y ha anunciado una reunión de distrito para la próxima semana en la que se abordarán las medidas adoptadas.

La Delegación de Servicios Generales lleva a cabo desde hace semanas fumigaciones periódicas en zonas húmedas, vigilancia entomológica intensificada, instalación de trampas de captura y aplicación de tratamientos conforme a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Santísimo es objeto de atención prioritaria, donde se actúa "con especial intensidad" por sus características geográficas. Las inspecciones del gobierno autonómico se realizan cada 15 días, y hasta la fecha ni las empresas especializadas encargadas del seguimiento ni los propios informes oficiales han detectado una proliferación que pueda considerarse anómala.

Actuaciones adicionales y mensaje del edil

Además del plan de vigilancia ordinario, el Ayuntamiento está ejecutando actuaciones adulticidas extras al Plan Municipal de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental en zonas periurbanas del municipio, que funcionan como tratamiento de barrera frente a posibles focos de cría.

El edil de Infraestructuras Públicas, Rafael Reyes, ha trasladado a la ciudadanía que "sin que hasta el momento nos hayan comunicado ningún signo de alarma" por parte de los organismos competentes. El concejal ha subrayado que los vecinos "pueden estar tranquilos en todas las zonas del municipio, también en El Santísimo".

Reyes también ha insistido en una serie de recomendaciones dirigidas a la población para evitar picaduras y eliminar posibles criaderos de mosquitos: usar ropa protectora y repelentes, vaciar piscinas en desuso, mantener en buen estado los desagües, colocar mosquiteras en las ventanas, apagar las luces exteriores innecesarias durante la noche y renovar con frecuencia el agua de los bebederos ganaderos.

La oposición exige más medidas

El llamamiento a la calma del gobierno municipal coincide en el tiempo con una iniciativa de la oposición. El Partido Popular de La Rinconada registró el pasado lunes, 8 de junio, una moción en el Ayuntamiento en la que reclama intensificar "urgentemente" las labores de fumigación y control de mosquitos del género Culex en todo el término municipal, con atención "de manera prioritaria" al barrio de El Santísimo.

En su escrito, el PP argumenta que la proximidad de esta barriada a áreas agrícolas de regadío y el "estado de abandono" del cauce abierto del Arroyo Almonázar generan el "caldo de cultivo idóneo" para la cría masiva del vector transmisor del VNO. El grupo popular recuerda, además, que la alerta epidemiológica del pasado año ya tuvo consecuencias directas para un vecino de la localidad, lo que a su juicio justifica una respuesta más contundente por parte de las administraciones.