Los Arquillo amenazan con demandar a cuatro exdirectivos de la Macarena tras fracasar la conciliación notarial

Los conservadores responsabilizan a Fernández Cabrero, Espinosa de los Monteros, Fernández Almagro y Notario Rocha de una "intromisión ilegítima" en su honor por la gestión de la polémica intervención sobre la imagen de la Esperanza en junio de 2025.

SEVILLA | Redacción LVS
Los Arquillo amenazan con demandar a cuatro exdirectivos de la Macarena tras fracasar la conciliación notarial

Los restauradores Francisco y David Arquillo han anunciado este martes su intención de continuar buscando un acuerdo extrajudicial con cuatro exdirectivos de la Hermandad de la Macarena y, en caso de no alcanzarlo, presentar una demanda civil para que la Justicia se pronuncie. La decisión llega después de que se cerrara, hace unos días, el intento de conciliación notarial con José Antonio Fernández Cabrero, antiguo hermano mayor; Enrique Espinosa de los Monteros Bravo, exmayordomo; Miguel Ángel Fernández Almagro, antiguo prioste; y José Luis Notario Rocha, exconsiliario de Cultos.

En un comunicado difundido este 12 de mayo, los Arquillo sostienen que estos cuatro representantes de la junta de gobierno saliente han cometido contra ellos "una intromisión ilegítima, grave y continuada" en los derechos al honor y a la propia imagen, así como "actuaciones que les han producido perjuicios muy graves". Francisco Arquillo Torres ostentaba la condición de conservador de las imágenes titulares de la Hermandad de la Macarena desde 1978.

El argumento central de los hermanos restauradores es que no han podido defenderse públicamente por la cláusula de confidencialidad incluida en el contrato firmado el 6 de junio de 2025 con la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla (FIUS), entidad que canalizó el encargo de la hermandad. Según afirman, esa cláusula obliga a ambas partes a guardar silencio, "un requisito que la propia junta no ha cumplido", al haber trasladado, según los Arquillo, "medias verdades" que les han causado "graves daños reputacionales".

El comunicado incorpora un dato relevante: hace aproximadamente un mes, la propia FIUS remitió a la nueva junta de gobierno de la Macarena -presidida por Fernando Fernández Cabezuelo desde diciembre- toda la documentación del proceso conservador, incluido el informe que en su día se envió por burofax a los rectores salientes y al que, según afirman los Arquillo, la actual junta no había tenido hasta entonces acceso ni conocimiento.

Los conservadores manifiestan en el escrito su confianza en que esta documentación "deja claro el estado de conservación en que se entregó la imagen de la Esperanza Macarena". Recogen además, citando la escritura de conciliación notarial, el relato de la jornada en que la imagen volvió al culto en junio de 2025: los miembros de la comisión de seguimiento "dieron su conformidad con el estado de la imagen tal como se les entregó", las Hermanas de la Cruz comenzaron a vestirla en torno a las 23:00 horas y, según el texto que reproducen los Arquillo, hacia la una de la madrugada algunos miembros de la junta de gobierno les invitaron a un refresco en un reservado de la Hermandad y les trasladaron "su complacencia por el resultado del trabajo realizado".

Petición rechazada en el cabildo y conferencia suspendida

La narración de los Arquillo subraya dos episodios en los que, sostienen, se les impidió dar su versión de los hechos. El primero, el cabildo extraordinario celebrado el 29 de julio de 2025: según el comunicado, David Arquillo había solicitado en dos ocasiones por escrito intervenir en el primer punto del orden del día para exponer su trabajo, pero solo se le permitió una intervención mínima en el turno de ruegos y preguntas, sin derecho a réplica.

El segundo episodio se produjo en diciembre, cuando los Arquillo anunciaron una conferencia en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría bajo el título "Información del tratamiento conservador (mantenimiento) realizado en junio de 2025 a la imagen de la Esperanza Macarena". El despacho de abogados de la junta saliente envió cuatro burofaxes ordenando la suspensión del acto, que finalmente no se celebró.

En el escrito de conciliación notarial promovido por los Arquillo -del que reproducen un extracto en el comunicado- se sostiene que la actuación de los exdirectivos atenta no solo contra los derechos al honor y a la propia imagen, sino también "contra su derecho a informar de forma veraz y contrastada de lo ocurrido, según la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo".

El contexto: una intervención que sigue marcando a la hermandad

La controversia arrancó el 21 de junio de 2025, cuando la imagen de la Virgen de la Esperanza regresó al culto tras la intervención dirigida por los Arquillo. Devotos y expertos detectaron alteraciones en el rostro, los ojos, los pómulos y la boca de la imagen del siglo XVII, así como unas pestañas postizas que se retiraron a los pocos días. La polémica se extendió con rapidez: la hermandad pidió perdón públicamente y el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) asumió la supervisión de las actuaciones técnicas posteriores, que se encomendaron al restaurador Pedro Manzano.

En las semanas siguientes se sucedieron las dimisiones: el teniente de hermano mayor Eduardo Dávila Miura, el mayordomo y el prioste responsables de la Virgen de la Esperanza. José Antonio Fernández Cabrero, hermano mayor desde 2021, se mantuvo en el cargo hasta el final de su mandato.

Las elecciones del 30 de noviembre de 2025, previstas en el calendario ordinario de la corporación, se celebraron en un clima fuertemente condicionado por la polémica y registraron una participación récord: 5.295 votos emitidos sobre un censo de 13.969 hermanos. Fernando Fernández Cabezuelo, único candidato no procedente de la junta saliente, se impuso con 2.295 votos frente a Pedro Ignacio García Rivero (1.623) y al hoy requerido en la conciliación notarial José Luis Notario Rocha (1.322).

Casi un año después de aquella intervención, el conflicto continúa abierto y se traslada ahora al terreno civil. Los Arquillo insisten en que prefieren un acuerdo extrajudicial que esclarezca los hechos sin necesidad de acudir a los tribunales, pero advierten de que, si esa vía se agota, presentarán la correspondiente demanda.

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