Récord de inserción laboral universitaria en Andalucía: el 75% de egresados de 2021 ya trabaja

Tres de cada cuatro universitarios andaluces de la promoción 2020-2021 están trabajando y afiliados a la Seguridad Social cuatro años después de graduarse, la mejor cifra registrada desde 2011. La Consejería de Universidad ha publicado estos datos en la web del Distrito Único Andaluz para orientar a los miles de estudiantes que este miércoles conocerán sus resultados de la PAU.

Redacción LVS
Récord de inserción laboral universitaria en Andalucía: el 75% de egresados de 2021 ya trabaja

El 75,1% de los egresados del sistema público universitario andaluz que finalizaron sus estudios en el curso 2020-2021 se encuentran incorporados al mercado laboral y afiliados a la Seguridad Social, medido en 2025. Este porcentaje representa el mejor dato de inserción alcanzado por cualquier promoción desde el año académico 2011-2012, cuando la tasa apenas llegaba al 60,8%, lo que supone un crecimiento acumulado de 14,3 puntos porcentuales en una década.

El informe que recoge estas cifras ha sido elaborado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), organismo dependiente de la Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, y posteriormente analizado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación. El estudio abarca un total de 13 promociones, desde la de 2011-2012 hasta la de 2023-2024, y ofrece un retrato detallado de cómo ha evolucionado la transición entre las aulas y el empleo.

La publicación de estas estadísticas no es casual. La Consejería de Universidad ha puesto los datos a disposición de los estudiantes que acaban de realizar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) a través de la web del Distrito Único Andaluz, la plataforma que gestiona la preinscripción y admisión a las universidades públicas de la comunidad. Los resultados de la PAU se conocerán el 11 de junio de 2026, fecha en la que también se abrirá el plazo de preinscripción en los grados ofertados por las universidades públicas andaluzas. El objetivo es que los futuros universitarios -y entre ellos los miles de estudiantes sevillanos que se han examinado estos días- dispongan de información relevante sobre empleabilidad que les ayude a decidir en qué carrera matricularse.

La evolución promoción a promoción

El recorrido ascendente de la inserción laboral a los cuatro años de egresar ha sido prácticamente constante a lo largo de las 13 promociones analizadas. Partiendo del 60,8% de la cohorte de 2011-2012, la tasa subió al 65% en la de 2012-2013, al 66,8% en la de 2013-2014 y al 68,4% en la de 2014-2015. La única excepción a esta tendencia al alza se produjo con la promoción 2015-2016, cuyo cuarto año de egreso coincidió con 2020 y el impacto de la pandemia en el mercado de trabajo: su inserción se quedó en el 66,6%, un retroceso respecto a la promoción inmediatamente anterior.

A partir de ahí, la recuperación fue rápida. Los graduados del curso 2016-2017 alcanzaron el 69,6%, los de 2017-2018 el 70,6%, los de 2018-2019 el 71,7% y los de 2019-2020 el 73,8%. La promoción 2020-2021, con su 75,1%, consolida esa progresión con un salto de 1,3 puntos respecto a la cohorte precedente.

Ingenierías y Salud, las ramas con mayor empleabilidad

El desglose por áreas de conocimiento revela diferencias muy marcadas. Tomando como referencia la promoción 2020-2021 a los cuatro años de graduarse, las ramas de Ingenierías y Arquitectura lideran la clasificación con un 84,7% de inserción, seguidas de cerca por Ciencias de la Salud con un 83,4%. Dentro de esta última rama, dos titulaciones sobresalen con tasas que superan el 90%: Enfermería, con un 91,2%, y Medicina, con un 90,4%.

En un escalón intermedio se sitúan Ciencias Sociales y Jurídicas, con un 73,5%, y Ciencias, con un 72,9%. En el extremo opuesto, las disciplinas vinculadas a Artes y Humanidades registran el nivel de inserción más bajo, un 61,5% al cuarto año de egreso, más de 23 puntos por debajo de las Ingenierías.

Estas diferencias se mantienen cuando se analiza a los egresados más recientes, los de la promoción 2023-2024, tan solo un año después de terminar la carrera. Ingenierías y Arquitectura lidera de nuevo con un 76,4%, Ciencias de la Salud alcanza el 71,4%, Ciencias Sociales y Jurídicas se queda en el 56,5%, Ciencias en el 52,7% y Artes y Humanidades cierra la tabla con un 40,7%.

La última promoción marca también récord al primer año

El informe del IECA no solo mide la inserción a largo plazo. También radiografía lo que ocurre apenas doce meses después de recoger el título. En ese indicador, la promoción 2023-2024 es la que mejor resultado obtiene de todas las analizadas, con un 59,4% de egresados trabajando al año de finalizar la universidad. La cifra supera en 1,5 puntos a la de la promoción 2022-2023, que registró un 57,9%, y en 1,7 puntos a la de 2021-2022, con un 57,7%. Respecto a la cohorte más antigua del estudio, la de 2011-2012, la diferencia asciende a 18,4 puntos porcentuales.

Las estadísticas del IECA revelan además una pauta general: a mayor nivel académico de los estudios cursados -máster y doctorado-, mayor es la tasa de inserción al año de egresar. Esta tendencia, no obstante, presenta excepciones en las promociones 2021-2022 y 2023-2024 en el caso de los doctorados.

Adecuación al puesto y tipo de contrato

Más allá de si los graduados trabajan o no, el informe analiza también en qué medida el empleo que desempeñan guarda relación con los estudios cursados. La tasa de adecuación al puesto de trabajo para los titulados de la promoción 2023-2024 se sitúa en el 49,7% al año de salir de la universidad. Es decir, prácticamente la mitad de los egresados que trabajan lo hacen en puestos relacionados con su formación.

Los mejores datos de adecuación corresponden a los graduados en titulaciones relacionadas con la Salud y Servicios Sociales, que alcanzan un 85,1% al año de graduarse, una proporción que casi duplica la media general.

En lo que respecta a la estabilidad contractual, el 65,5% de los universitarios de la promoción 2023-2024 que residen y trabajan en Andalucía disponían de un contrato de carácter indefinido a 30 de septiembre de 2025. La contratación temporal, por su parte, representaba el 34,2% restante.

La brecha de género persiste

El informe del IECA pone también cifras a la desigualdad entre hombres y mujeres en el acceso al empleo tras la universidad. Las mujeres de la promoción 2023-2024 registraron al año del egreso una inserción laboral del 59,5%, frente al 63,2% de los hombres, una diferencia de 3,7 puntos porcentuales en favor de los varones.

La brecha se manifiesta también en la incidencia del desempleo. La situación de paro registrado resulta más frecuente entre las mujeres, con un 8,1%, que entre los hombres, con un 6,5%, lo que supone una diferencia de 1,6 puntos porcentuales al año de finalizar los estudios.

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