Rosalía elige Cañabota: la estrella Michelin de Orfila se cuela en la agenda sevillana de la artista antes del show de Netflix
La cantante catalana ha hecho de la marisquería de Juan Luis Fernández y los hermanos Guardiola una de sus paradas obligadas durante los días previos a La Jarana en el Guadalquivir. La visita confirma a Cañabota como referencia gastronómica de Sevilla incluso para quienes pasan por la ciudad solo unas horas.
Rosalía Vila Tobella se ha dejado ver este viernes en el comedor de Cañabota, en la calle Orfila, una de las dos estrellas Michelin que conserva Sevilla junto a Abantal. La artista catalana, que llegó el jueves a la capital andaluza para participar en el evento que Netflix celebra esta noche en la dársena del Guadalquivir, ha incorporado el restaurante a una agenda gastronómica que incluyó la víspera la Bodeguita Antonio Romero y su célebre montadito Piripi.
A la cita en Orfila acudió con un vestido midi rojo de tirantes y manoletinas negras con tachuelas, un look que recogieron las redes sociales del propio establecimiento y de los seguidores que han venido siguiéndole los pasos por el centro desde su llegada. El despliegue de seguridad y el goteo de aficionados pidiendo fotografías obligaron al equipo del restaurante a reforzar la discreción habitual de la casa. Rosalía se aloja en el Hotel Alfonso XIII, a escasos metros del escenario flotante donde actuará esta noche.
Por qué Cañabota: el pescado, las brasas y la lonja de Eduardo Guardiola
La elección no es casual. Cañabota abrió en octubre de 2016 con una propuesta que entonces resultaba rara en Sevilla: cocina abierta a la sala, mesas altas sin manteles, producto desnudo y un planteamiento de lonja-restaurante donde el pescado manda sobre cualquier otra consideración. El nombre del local -cañabota es una variedad de cazón- rinde homenaje a Ricardo Gálvez, abuelo de Juan Luis Fernández y conocido en el antiguo Mercado de la Encarnación como El Rey del Cazón.
El proyecto lo sostienen cuatro socios: el propio Juanlu Fernández al frente de la sala, los hermanos Eduardo y Jaime Guardiola, y Pedro Giménez (Tribeca). Pieza clave del engranaje es Eduardo Guardiola, que recorre cada semana cerca de quinientos kilómetros de costa entre Cádiz, Huelva y el sur de Portugal eligiendo a pie de barco lo que esa noche se servirá en Orfila. En cocina mandan Marcos Nieto y Rafa García, especializados en una cocción precisa sobre brasa que se ha convertido en seña de identidad de la casa.
La estrella llegó en diciembre de 2021, en la gala de Valencia que presentó la Guía Michelin España y Portugal 2022. Antes había acumulado el premio Gurmé al mejor restaurante recién abierto en 2016 y al mejor restaurante de cocina creativa en 2018, ambos otorgados por ABC. La filosofía laboral de la casa -cierre en Feria, Semana Santa, fines de semana de verano y vacaciones reglamentarias- la resumió Fernández en su día con una frase que marcó tendencia: "La estrella es el equipo". Desde 2019 cuentan además con La Barra de Cañabota, en el número 5 de la misma calle, un espacio de tapeo con la misma materia prima y un ticket más asumible.
Sevilla, escenario gastronómico de la promoción Netflix
La presencia de Rosalía en restaurantes sevillanos durante estos días no es solo un episodio de cotilleo. Forma parte del despliegue promocional con el que Netflix presenta Berlín y la dama del armiño, la temporada final del spin-off de La casa de papel, cuyos ocho episodios se ambientan precisamente en Sevilla y se estrenan en la plataforma el próximo 15 de mayo. La artista actuará esta noche junto a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla sobre una estructura flotante en la dársena del Guadalquivir, en un concierto gratuito -con entradas agotadas y revendiéndose por hasta 350 euros- que arrancará a las 22:30 horas tras un pre-show desde las 20:00.
Para la hostelería sevillana, los días previos al evento están funcionando como un escaparate involuntario. La cadena que va de la Bodeguita Antonio Romero al comedor de Cañabota dibuja, sin pretenderlo, el espectro completo de la cocina local: del bocadillo que se come de pie en una barra de toda la vida al producto del mar de alta gama servido sobre brasa. Es difícil imaginar mejor postal gastronómica para una ciudad que esta noche se asoma a una audiencia global.