Sevilla examina 33 árboles con tecnología avanzada y apea tres en El Tardón por riesgo
Tres olmos de la avenida de Alvar Núñez han sido talados tras detectarse daños internos con un resistógrafo, el instrumento que el consistorio emplea para radiografiar el estado de los ejemplares de gran porte en parques y zonas de tránsito.

El Ayuntamiento de Sevilla ha apeado tres olmos en la avenida de Alvar Núñez, en el trianero barrio de El Tardón, al confirmar que presentaban riesgo para los viandantes. La retirada se produjo tras analizar los resultados obtenidos con un resistógrafo, una herramienta de diagnóstico que el gobierno local ha aplicado durante la presente campaña a un total de 33 árboles de gran porte repartidos por distintos parques públicos de la ciudad.
El objetivo de esta inspección masiva es detectar posibles daños internos no visibles desde el exterior y reforzar la seguridad en zonas de elevado tránsito peatonal. El resistógrafo funciona introduciendo una fina varilla giratoria que mide la resistencia de la madera a su paso, lo que permite identificar pudriciones, cavidades ocultas o zonas degradadas sin necesidad de talar el ejemplar. El dispositivo se emplea como prueba de confirmación cuando las inspecciones visuales habituales revelan indicios de alguna posible afección.
Del total de 33 ejemplares analizados, 29 corresponden a olmos de Siberia y una catalpa situados en la propia avenida de Alvar Núñez. Los tres restantes se encuentran en el interior del Parque de María Luisa: un brachychiton próximo a la Isleta de los Patos y dos almeces ubicados en la avenida de Isabel la Católica y la avenida Conde de Urbina, respectivamente.
Vigilancia reforzada en el Parque de María Luisa
Uno de los casos que concentra mayor atención es el de un almez (Celtis australis) situado en una de las entradas principales del parque histórico. Su copa se proyecta sobre una zona de paso y el tronco presenta cierta inclinación, por lo que el consistorio le ha asignado un protocolo de control continuo que incluye inspecciones avanzadas anuales, revisiones semestrales y evaluaciones adicionales tras episodios meteorológicos adversos.
Desde podas de seguridad hasta talas
En función de los diagnósticos, las intervenciones pueden abarcar desde podas de seguridad hasta medidas más drásticas como el apeo, siempre con la doble prioridad de garantizar la integridad de los ciudadanos y conservar el patrimonio arbóreo. La delegada de Parques y Jardines, Evelia Rincón, subrayó que el resistógrafo permite actuar con mayor precisión y anticiparse a posibles problemas, lo que contribuye a preservar los espacios verdes de la ciudad. Rincón destacó asimismo el compromiso del área municipal con la protección de los ejemplares singulares que albergan los parques históricos sevillanos.