La UPO aborda en Carmona la IA para agilizar la administración local con formación y ética

La sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona acoge este miércoles un taller que explora las posibilidades de la inteligencia artificial para transformar la gestión municipal, con un mensaje claro: la tecnología puede mejorar la eficiencia, pero no sustituir el criterio humano ni eludir las exigencias éticas y normativas.

SEVILLA | Redacción LVS
La UPO aborda en Carmona la IA para agilizar la administración local con formación y ética

La profesora Eulalia Romero Palacios, del Departamento de Economía, Métodos Cuantitativos e Historia Económica de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), dirige el taller Inteligencia artificial para la Administración local. Transformación eficiente y responsable, enmarcado en la 24 edición de los Cursos de Verano de la universidad sevillana. La actividad, que se desarrolla hoy en Carmona, aborda cómo los ayuntamientos pueden incorporar herramientas de IA para agilizar trámites y mejorar servicios sin renunciar a la transparencia, la protección de datos y la supervisión humana.

Romero Palacios advierte de que el obstáculo inicial no reside en la inversión ni en la infraestructura: "La primera barrera, casi siempre, no es el dinero ni la tecnología, sino la falta de familiaridad", aseguró en referencia a la situación de los profesionales del ámbito local. A su juicio, familiarizar a los equipos municipales con estas herramientas resulta prioritario antes de abordar cualquier despliegue tecnológico.

La directora del taller enmarca la IA como un recurso complementario al trabajo del funcionariado, no como un reemplazo. "Yo no veo la inteligencia artificial como un sustituto del empleado público, sino como una herramienta de apoyo", subrayó. En esa línea, insistió en que "la experiencia, el conocimiento de la normativa, el criterio profesional y la responsabilidad siguen estando en las personas".

Aplicaciones prácticas y percepción ciudadana

Entre los usos concretos que el taller pone sobre la mesa figuran la elaboración de borradores, la síntesis de normativa, la organización documental y la mejora de la comunicación con la ciudadanía. La profesora de la UPO destaca que el impacto más inmediato se percibe en la relación entre la administración y los vecinos: "La ciudadanía no suele preguntarse si detrás de un servicio hay inteligencia artificial o no. Lo que percibe es si la respuesta llega antes, si entiende mejor lo que tiene que hacer y si la administración le facilita la vida en vez de complicársela".

No obstante, Romero Palacios matizó que la rapidez no puede erigirse como único criterio de evaluación. "La tecnología debe estar al servicio de las personas, no al revés", afirmó.

El marco del Reglamento Europeo de IA

Una parte relevante del programa se centra en el nuevo Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), que establece obligaciones de protección de datos, transparencia, supervisión humana, trazabilidad y evaluación de riesgos para cualquier uso de estas herramientas en el sector público. La docente resumió el espíritu de la norma con claridad: "La innovación es necesaria, pero no todo vale".

Romero Palacios defendió un enfoque que conjugue avance tecnológico y prudencia institucional: "No se trata de generar miedo ni de frenar la innovación. Se trata de usar la IA con conocimiento, con prudencia y con responsabilidad institucional".

Un aliado para los municipios más pequeños

El taller presta atención especial al potencial de la IA en los municipios de menor tamaño, que habitualmente disponen de equipos reducidos y recursos limitados. La directora del curso señaló que "en municipios donde una misma persona asume muchas funciones distintas, cualquier herramienta que ayude a ganar claridad y tiempo puede ser especialmente valiosa". Tareas como la preparación de memorias, la revisión normativa o la organización documental podrían beneficiarse de forma directa.

Más allá de la gestión interna, la profesora apuntó a ámbitos como los servicios sociales, la sostenibilidad, la movilidad urbana y la gestión de incidencias como áreas donde la IA abre posibilidades relevantes. "La capacidad de anticipación es una de las posibilidades más valiosas de la inteligencia artificial, siempre que se utilice con prudencia", indicó, en referencia a la identificación de necesidades emergentes y la planificación de actuaciones públicas.

Transformación digital con atención cercana

Romero Palacios abogó por un modelo de transformación digital centrado en la ciudadanía y compatible con una atención cercana e inclusiva: "La cercanía no depende de la tecnología, depende de cómo decidamos utilizarla". Frente a la tentación de adoptar soluciones tecnológicas sin reflexión previa, lanzó un aviso a los responsables municipales: "La Administración local no debería ser espectadora, pero tampoco debería actuar por impulso".

La profesora de la UPO cerró su intervención con una reflexión que condensa el espíritu del taller: "La IA no es un fin en sí mismo. Es una herramienta. Y como ocurre con cualquier herramienta, su utilidad dependerá de cómo la usemos".