Un curso de la UPO en Carmona enseña hoy a construir relaciones sanas y seguras
La UPO inicia el lunes en Carmona dos cursos de verano sobre salud mental y Barroco sevillano
La UPO de Carmona acoge un curso que defiende comprender la conducta infantil en el aula
La UPO celebra hoy en Carmona un curso sobre las claves del envejecimiento saludable
La UPO en Carmona inicia el lunes 6 de julio 5 cursos sobre biomedicina y conducta
Psicóloga Gema Sancho alerta en Carmona del aumento de ansiedad por la inmediatez digital

Comprender por qué se reacciona con ansiedad ante el silencio de la pareja o por qué la necesidad de aprobación condiciona cada vínculo afectivo es el punto de partida del curso Herramientas para pasar de un apego ansioso a un apego seguro y sano en tus relaciones, que se imparte hoy, miércoles 15 de julio, en la 24ª edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Carmona.
La psicóloga Lourdes Moya Sánchez, orientadora profesional y técnica de empleo y emprendimiento de la Fundación Universidad Pablo de Olavide, dirige esta formación centrada en identificar los patrones de apego, fortalecer la seguridad emocional y ofrecer recursos para prevenir la dependencia afectiva. La propuesta parte de una premisa: el apego seguro puede aprenderse, porque el cerebro conserva la capacidad de incorporar nuevas formas de pensar, sentir y relacionarse a lo largo de toda la vida.
Moya Sánchez señaló que "el apego ansioso hace que la persona interprete muchas situaciones desde el miedo al abandono, reaccionando con ansiedad allí donde quizá no exista una amenaza real". Esa hipervigilancia, la necesidad constante de aprobación y el temor al rechazo son manifestaciones frecuentes de este patrón, que lleva a muchas personas a vivir sus relaciones desde un estado permanente de alerta. La psicóloga advirtió de que "muchas personas viven con el sistema de alarma continuamente activado sin ser conscientes de ello".
Dinámicas normalizadas que se confunden con amor
La directora del curso alertó de que estas dinámicas se han normalizado culturalmente hasta el punto de confundirse con muestras de afecto genuino. "Confundimos intensidad con afecto, dependencia con compromiso o control con interés", afirmó Moya Sánchez. El apego, además, no solo condiciona la forma de relacionarse con los demás, sino también el vínculo que cada persona mantiene consigo misma: afecta a la autoestima, a la capacidad de gestionar la incertidumbre, de afrontar conflictos y al propio diálogo interno.
El creciente interés social por la salud mental ha favorecido que conceptos como apego o dependencia afectiva se incorporen al debate público, aunque todavía persisten numerosos mitos. Uno de ellos es la idea de que una relación saludable es aquella libre de desacuerdos; frente a ello, Moya Sánchez defendió que los vínculos sanos son los que permiten expresar necesidades, respetar límites y afrontar las diferencias desde la confianza. "La seguridad emocional no consiste en no sentir miedo, sino en que ese miedo deje de dirigir nuestras decisiones", subrayó la psicóloga.
Teoría y práctica para transformar patrones
El programa combina contenidos teóricos con ejercicios prácticos de consciencia corporal, autocompasión y autorregulación del sistema nervioso. Su objetivo es favorecer la regulación emocional y sustituir respuestas automáticas por otras más conscientes. Entre las competencias que se trabajan figuran la capacidad para poner límites, comunicar necesidades de forma asertiva, diferenciar autoestima y amor propio, y aprender a responder desde la calma. También se incluyen estrategias para transformar el diálogo interno y reducir los pensamientos repetitivos vinculados a la ansiedad relacional.
Moya Sánchez destacó que "no se trata únicamente de mejorar una relación concreta, sino de aprender a no abandonarse a uno mismo". El curso dedica una parte relevante a fortalecer los recursos internos de cada participante, desarrollando una autoestima basada en el autoconocimiento, el reconocimiento de las propias fortalezas y la capacidad para afrontar la soledad o la incertidumbre sin vivirlas como una amenaza.
Un proceso de aprendizaje continuo
La formación no plantea soluciones rápidas ni fórmulas universales. Moya Sánchez lo resumió con claridad: "Construir un apego seguro no consiste en encontrar a la persona adecuada, sino en desarrollar herramientas que permitan relacionarse desde la calma, el respeto y la confianza". Esa idea vertebra el conjunto del curso: las relaciones sanas no dependen del azar ni de la otra persona, sino de un proceso de aprendizaje continuo que incluye ejercicios prácticos para reducir la ansiedad y reconstruir patrones relacionales poco saludables, fomentando una mentalidad más segura y flexible.