El Bellas Artes de Sevilla prorroga 5 años la cesión de 'El jubileo' de Murillo
La pinacoteca sevillana ha logrado extender hasta junio de 2031 el depósito de 'El jubileo de la Porciúncula', una de las obras cumbre de Bartolomé Esteban Murillo, que permanecerá así en la ciudad para la que fue concebida hace más de tres siglos.
La Junta reclama para el Bellas Artes dos Goyas tras confirmar el Supremo su titularidad estatal
La Junta inicia la protección BIC de dos Velázquez y una 'Vista de Sevilla' de Focus Loyola
Cultura asegura que la inundación del Bellas Artes de Sevilla no ha dañado obras
El Bellas Artes de Sevilla renueva sus salas del XIX y XX con diez nuevas obras
Bellas Artes de Sevilla recupera 'La Virgen con el niño' de Juan de Mesa

El lienzo de Murillo continuará presidiendo la sala V del Museo de Bellas Artes de Sevilla tras la ampliación por cinco años más del acuerdo de cesión suscrito con el Museo Wallraf-Richartz de Colonia, propietario de la tela. La Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, dirigida por Patricia Del Pozo, ha sido la encargada de gestionar la renovación del depósito, que inicialmente abarcaba el periodo 2016-2026 y que ahora se extiende hasta junio de 2031.
El pacto original, firmado hace una década, establecía la cesión del lienzo por diez años a cambio de su restauración integral. Esa intervención fue asumida y financiada íntegramente por el propio Bellas Artes sevillano, lo que permitió devolver al lienzo unas condiciones de conservación óptimas y, al mismo tiempo, justificó la permanencia de la pieza en la capital andaluza durante todo este tiempo.
Con la prórroga recién acordada, la obra maestra de Murillo sumará un total de quince años de exhibición ininterrumpida en Sevilla, un hecho relevante si se tiene en cuenta que la tela abandonó la ciudad a finales del siglo XIX, cuando en 1898 los Amigos del Arte de Colonia la adquirieron para el museo de la ciudad alemana.
El regreso de la obra a Sevilla
La pintura retornó a la capital andaluza en 2016 con motivo de la exposición 'Murillo y los capuchinos de Sevilla', muestra que inauguró las actividades del cuarto centenario del nacimiento del artista. Desde entonces, el lienzo ocupa la cabecera de la sala V del museo, donde comparte espacio con la serie de pinturas que Murillo ejecutó entre 1665 y 1670 para la decoración de la iglesia del convento de Capuchinos.
Una obra monumental con significado franciscano
La tela, de más de cuatro metros de alto por casi tres de ancho, representa la aparición de Cristo y la Virgen a san Francisco en la iglesia de la Porciúncula para prometerle indulgencias a quienes allí orasen. Con esta composición, los monjes capuchinos sevillanos que encargaron el cuadro quisieron ensalzar el mayor milagro protagonizado por el fundador de su orden, episodio que simbolizaba el respaldo celestial a la familia franciscana.
La continuidad de la pieza en el Bellas Artes permite a los visitantes contemplar reunido un conjunto excepcional de la producción religiosa de Murillo, pintado expresamente para Sevilla y disperso durante más de un siglo por colecciones europeas.