El Virgen del Rocío instala un mamógrafo 3D que mejora el diagnóstico y confort
El Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla ha puesto en funcionamiento un equipo de última generación para el diagnóstico por imagen de la mama que incorpora tomosíntesis tridimensional y técnicas con contraste, lo que permitirá exploraciones más precisas y cómodas para las pacientes.

La Unidad de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Virgen del Rocío ha renovado este jueves uno de sus mamógrafos con un dispositivo que supone un salto tecnológico relevante respecto al anterior. El nuevo aparato, que ya está operativo, ofrece estudios en 2D, tomosíntesis mamaria -mamografía 3D- y mamografía con contraste, tres modalidades que amplían de forma notable las posibilidades diagnósticas del centro hospitalario sevillano, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
El equipo opera sobre una plataforma digital más avanzada que renueva toda la cadena de imagen: desde el tubo de rayos X y el detector hasta los algoritmos de reconstrucción y el flujo de trabajo. Con ello, el hospital de referencia de Sevilla y su provincia se dota de una herramienta capaz de proporcionar información funcional adicional sobre la vascularización de posibles lesiones, un dato que hasta ahora requería pruebas complementarias.
Entre las prestaciones más destacadas figura la tomosíntesis mamaria de amplio ángulo, que realiza un barrido de 50 grados con 25 proyecciones de baja dosis. Esta técnica genera una imagen tridimensional del tejido mamario que reduce el efecto de superposición de los distintos planos, lo que facilita la detección de anomalías que en una mamografía convencional podrían quedar ocultas.
Rapidez y menor radiación
El sistema completa cada barrido en un tiempo inferior a cinco segundos, una velocidad que tiene un efecto directo en la comodidad de la paciente: al acortarse la adquisición de imágenes, se reduce al mínimo posible el periodo de compresión de la mama, una de las fases que genera más molestias durante la prueba. La exploración resulta así más ágil y estable.
El dispositivo también ha sido concebido para optimizar la dosis de radiación que recibe cada mujer, rebajándola sin que la calidad de imagen se resienta. La combinación de menor tiempo de exposición y menor radiación convierte la prueba en una experiencia más segura, según el hospital.
Compresión adaptada y menos dolor
Otro de los avances que incorpora el mamógrafo es un sistema automático que calcula la compresión adecuada para cada mama, ajustándola sin intervención manual. A ello se suman unas paletas de compresión ergonómicas con bordes suaves y curvados que se adaptan mejor a la anatomía de cada paciente, distribuyendo la presión de forma uniforme. El resultado es una prueba más confortable y mejor tolerada, con una reducción significativa del dolor.
Mejor detección en mamas densas
El nuevo equipo integra tecnología de adquisición avanzada con un detector de alta resolución, algoritmos de reconstrucción optimizados y herramientas específicas de reducción de ruido y artefactos. Estas características mejoran la visualización de lesiones y calcificaciones, especialmente en estudios complejos o en pacientes con mamas densas, un grupo en el que la mamografía convencional presenta mayores limitaciones diagnósticas.
La mamografía con contraste, otra de las funcionalidades del dispositivo, proporciona información funcional adicional sobre la vascularización de posibles lesiones, lo que contribuye a una caracterización más completa sin necesidad de recurrir de inmediato a otras técnicas de imagen.
Servicios implicados en la puesta en marcha
La instalación y activación del mamógrafo ha requerido la participación del Servicio de Electromedicina, perteneciente a la Unidad de Ingeniería y Mantenimiento del hospital, que se encargó de la planificación, la coordinación técnica, la instalación física, la verificación de seguridad, la integración con los sistemas del centro y la puesta en funcionamiento del aparato. Los radiofísicos del hospital han completado el proceso verificando el correcto funcionamiento del equipamiento y realizando el control de calidad en radiodiagnóstico antes de que el mamógrafo comenzara a utilizarse con pacientes.