Isla Mayor: anatomía del tiroteo que reveló la nueva frontera del narcotráfico en el bajo Guadalquivir

Era la mañana del sábado 8 de noviembre de 2025 cuando una patrulla de la Policía Nacional intentaba intervenir un alijo en una nave de Isla Mayor. Ese día el narcotráfico abrió fuego con armas de guerra contra los agentes en pleno bajo Guadalquivir y abrió la investigación que, dos meses y medio después, movilizaría a más de 250 agentes en Sevilla y Málaga.

SEVILLA | Redacción LVS
Isla Mayor: anatomía del tiroteo que reveló la nueva frontera del narcotráfico en el bajo Guadalquivir

Era la mañana del sábado 8 de noviembre de 2025 cuando una patrulla de la Policía Nacional intentaba intervenir un alijo en una nave de Isla Mayor. Ese día el narcotráfico abrió fuego con armas de guerra contra los agentes en pleno bajo Guadalquivir, hirió a tres policías -uno gravemente- y abrió la investigación que, dos meses y medio después, movilizaría a más de 250 agentes en Sevilla y Málaga, terminaría con diez detenidos y permitiría incautar 4.500 kilos de hachís y cerca de 70 kilos de cocaína.

'Hay que matar a esos perros'

La investigación había arrancado en noviembre tras una solicitud de colaboración de las autoridades portuguesas para identificar a una organización criminal especializada en la introducción de partidas de droga en la península. Los agentes siguieron la pista hasta una nave en las inmediaciones de Isla Mayor, donde el grupo había recogido un cargamento del río. Cuando la patrulla intervino, los miembros de la organización abrieron fuego con armas largas. Una de las voces, según la posterior reconstrucción de los hechos por la propia Policía Nacional, gritó "hay que matar a esos perros" antes de descargar.

Tres agentes resultaron heridos. El primero, gravemente: recibió dos impactos de arma larga, uno de ellos en el abdomen que afectó a sus intestinos y obligó a dos intervenciones quirúrgicas urgentes. El segundo recibió otro disparo que fue frenado por su chaleco antibalas y le causó la rotura de dos costillas. El tercero se lesionó en un brazo al protegerse del fuego. Uno de los agentes heridos describió después la escena en estos términos: "estábamos atrincherados esperando que nos llegase la hora, fue prácticamente una ejecución". Tras el tiroteo, la organización trasladó la droga a otro punto de la localidad para tratar de borrar el rastro.

La respuesta institucional y la frontera del bajo Guadalquivir

El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, se desplazó a Isla Mayor el martes 11 de noviembre para reunirse con el alcalde, Juan Molero, y comprometer "la máxima firmeza" del Ejecutivo. Toscano reconoció que "los narcotraficantes son cada vez más peligrosos" y vinculó el aumento de la presión a una consecuencia directa de la actuación de las Fuerzas de Seguridad: "Tras la presión de las Fuerzas de Seguridad, los narcotraficantes buscan subterfugios para seguir operando", advirtiendo de que la amenaza es "cada vez más compleja y organizada". El subdelegado situó el dispositivo en el marco del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, que en su última extensión incluye también la provincia de Sevilla y, en concreto, las localidades del bajo Guadalquivir.

El despliegue policial se reforzó simultáneamente en Isla Mayor, La Puebla del Río y Coria del Río, las tres localidades del bajo Guadalquivir donde la presión del narcotráfico fluvial es más intensa. El alcalde Molero quiso transmitir, tras el tiroteo, una imagen de normalidad: "Los vecinos han vuelto a sus labores habituales, recolectando arroz y pescando cangrejo", dijo, en referencia a las dos actividades económicas tradicionales de un municipio asentado sobre marismas y conectado al Atlántico por un cauce fluvial que ha demostrado ser una vía operativa para el contrabando.

La operación del Toruño: 250 agentes, 4.500 kilos, ocho todoterrenos

Tras el tiroteo, la investigación se intensificó durante diez semanas. La Policía Científica desempeñó un papel clave en la identificación de los implicados a partir del análisis de imágenes de vigilancia y de los indicios recogidos en la zona. Los agentes localizaron en menos de veinticuatro horas los 4.500 kilos de hachís que la organización había escondido en otro punto de Isla Mayor y recuperaron además ocho vehículos todoterreno sustraídos que estaban depositados en naves ilegales. Solo en el camino del Toruño se practicaron más de veinte registros en distintas edificaciones.

La operación culminó el 27 y 28 de enero de 2026 con un dispositivo de más de 250 agentes pertenecientes a la Udyco Central, los Grupos Especiales de Operaciones (GEO), el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES), el Grupo Operativo de Intervenciones Tecnológicas (GOIT), la Unidad Aérea, los Guías Caninos, la Policía Científica y la Policía Judicial de Sevilla y Dos Hermanas. Entradas y registros simultáneos en Sevilla y Málaga se saldaron con diez detenidos, trece registros domiciliarios y la incautación, además del hachís y los todoterrenos, de cerca de setenta kilos de cocaína, diversas armas de fuego y embarcaciones de alta velocidad.

'El Pajarito', 'el Moreno' y la conexión con Ceuta

Entre los diez detenidos, dos individuos conocidos como el Pajarito y el Moreno fueron identificados por la investigación como los presuntos autores del tiroteo de noviembre. La organización tenía una estructura ramificada: algunos miembros abandonaron Isla Mayor en un coche de seguridad inmediatamente después del ataque y otros se ocultaron en domicilios de seguridad de Sevilla y Málaga al conocer el estado de los agentes heridos. Uno de los detenidos era ceutí, lo que confirmó las sospechas de los investigadores sobre la conexión Sevilla-Estrecho de la red.

La detención coincidió, además, con un detalle de simbolismo institucional: uno de los policías nacionales heridos en Isla Mayor era también de Ceuta. La pieza cerraba así un triángulo de procedencias -Sevilla como territorio del alijo, Ceuta como ciudad de tránsito, el Estrecho como nudo histórico- que las propias asociaciones profesionales llevan tiempo denunciando como un mismo continuo operativo del narcotráfico en el sur peninsular.

Jupol y la denuncia política

El sindicato de Policía Nacional Jupol denunció que el ataque era resultado del "fracaso" del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar y exigió la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Las asociaciones profesionales venían advirtiendo en repetidas ocasiones de que la presión sobre el Estrecho estaba desplazando al narcotráfico hacia el oeste y, especialmente, hacia el bajo Guadalquivir, donde la combinación de marismas, naves agrícolas y conexión fluvial facilitaba tanto el desembarco como el almacenamiento de la droga.

La incautación de casi una tonelada de hachís en cocheras de Isla Mayor en años anteriores y otras intervenciones en la misma comarca habían puesto el foco sobre el municipio sevillano, pero el tiroteo de noviembre supuso un salto cualitativo: era la primera vez que el narcotráfico abría fuego con armas largas contra agentes españoles en el bajo Guadalquivir.

El desplazamiento hacia el oeste, confirmado en 2026

Seis meses después del tiroteo de Isla Mayor y tres meses después de la detención de sus presuntos autores, las muertes del capitán Jerónimo y el guardia civil Germán en la persecución de una narcolancha frente a la costa de Huelva han confirmado ese desplazamiento territorial. Las macrooperaciones recientes en Sevilla y Córdoba y los hallazgos de armamento de guerra en operaciones como la Itálica 153 -cuatro subfusiles Skorpion con silenciadores y dos AK-47 incautados en abril de 2026- apuntan a un mismo movimiento.

El narcotráfico que durante dos décadas operó sobre todo desde el Estrecho ha penetrado en el interior de Andalucía occidental por los cauces fluviales del Guadalquivir y el Guadiana. Isla Mayor, La Puebla del Río y Coria del Río, en la provincia de Sevilla, e Ayamonte, Punta Umbría, Cartaya y Palos de la Frontera, en la de Huelva, son los nuevos puntos de fricción. La Asociación Unificada de Guardias Civiles resumió esa tesis con una frase tras la tragedia de Huelva: "el narcotráfico no eligió Huelva por azar". El bajo Guadalquivir, según la propia Policía Nacional y las asociaciones del cuerpo, llevaba meses anunciando que tampoco había sido elegido por azar.

Tags: