
Más de 300 delegados, afiliados y simpatizantes del Área de Seguridad Privada de CSIF se concentraron este martes 16 de diciembre ante la delegación en Andalucía de la patronal APROSER en Sevilla para denunciar la situación que atraviesa el sector. La movilización, que contó con el apoyo de delegados de Cádiz y Granada, además del Sindicato Andaluz de Vigilantes y la Asociación Marea Negra, puso el foco en el proceso de negociación del nuevo convenio colectivo sectorial.
Felipe Caro, responsable de CSIF Seguridad Privada Sevilla, denunció "el recorte de derechos que se está produciendo, con la pasividad absoluta del resto de sindicatos". El sindicato señala directamente a UGT, USO y CCOO, organizaciones que están negociando el convenio con la patronal, a las que acusa de protagonizar "el olvido de los sindicatos negociadores" hacia los trabajadores del sector.
El colectivo de seguridad privada en Andalucía ronda los 27.000 profesionales, de los cuales aproximadamente 7.000 trabajan en Sevilla y su provincia. A nivel nacional, según datos del Ministerio del Interior de diciembre de 2024, el sector cuenta con 140.000 profesionales que desarrollan su actividad en ámbitos estratégicos como infraestructuras críticas nucleares y eléctricas, prisiones, transportes en aeropuertos, trenes y puertos, así como en el sector sanitario y administraciones públicas.
CSIF denuncia que "no se está defendiendo al vigilante: se están recortando derechos, con el consentimiento de sindicatos que obvian a sus representados". El sindicato critica especialmente que "se esté se negociando a puerta cerrada", sin transparencia hacia los afectados por las condiciones laborales que se están discutiendo.
La organización sindical considera el proceso "un proceso ilegítimo, que margina a los miles de profesionales que se juegan su integridad en la calle, con la complicidad de sindicatos presentes en la comisión negociadora que, en lugar de defender a quienes representan, venden los derechos de los vigilantes al mejor postor".
Felipe Caro fue contundente al afirmar que "no vamos a callar, ni a rendirnos, ante esta traición que se repite convenio tras convenio". El responsable sindical sostiene que esta situación no es nueva y que los trabajadores de seguridad privada vienen sufriendo un deterioro progresivo de sus condiciones laborales en sucesivas negociaciones.
Desde CSIF advierten que "la situación económica de los trabajadores es insostenible y nos arrastra un deterioro progresivo, con recortes consolidados". El sindicato cifra en aproximadamente un 20% la pérdida en las pagas extras desde 2014, cuando se retiraron los pluses de transporte y vestuario de las gratificaciones extraordinarias.
Felipe Caro explicó que "lo que nació como una medida transitoria por la crisis, se ha vuelto permanente". Esta decisión, adoptada hace más de una década como respuesta a la situación económica del momento, nunca fue revertida y ha supuesto una merma estructural en los ingresos de los trabajadores del sector.
El sindicato reclama que se reconozca el valor estratégico de estos profesionales, cuya labor resulta esencial para la protección de servicios e infraestructuras críticas, y exige que las condiciones laborales reflejen la importancia y responsabilidad de su trabajo, especialmente en un contexto donde ponen en riesgo su integridad física diariamente.