La Policía Nacional desmantela una red de ciberfraude vinculada a Black Axe
La operación policial coordinada con las autoridades alemanas y EUROPOL culminó el pasado jueves con detenciones en Sevilla, Madrid, Málaga y Barcelona tras más de dos años de investigación.
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una red criminal internacional dedicada al ciberfraude y blanqueo de capitales que operaba desde España bajo la dirección de la organización transnacional Black Axe. El operativo, desarrollado el 9 de enero con la colaboración de la policía alemana del Estado de Baviera y el apoyo de EUROPOL, se saldó con 34 personas detenidas en cuatro provincias españolas.
La mayoría de las detenciones se concentraron en la capital andaluza, con 28 arrestos, mientras que tres personas fueron detenidas en Madrid, dos en Málaga y una en Barcelona. El Juzgado de Instrucción número 18 de Sevilla ha decretado prisión provisional para los cuatro principales responsables de la estructura criminal.
Los registros practicados permitieron la intervención de 66.403 euros en efectivo, dispositivos móviles y electrónicos, documentación societaria y bancaria, y cinco vehículos de alta y media gama. Además, la autoridad judicial ordenó el bloqueo de 119.352 euros en cuentas bancarias vinculadas a la organización.
Una investigación de más de dos años
La investigación se inició en septiembre de 2023 cuando los agentes tuvieron conocimiento de la actividad ilícita de esta red criminal. Durante los meses siguientes, el trabajo policial permitió identificar la cúpula de la organización, integrada por individuos de origen nigeriano presuntamente vinculados a Black Axe, desde donde se dirigían y coordinaban las actividades delictivas en distintos países europeos.
Los líderes de la estructura criminal mantenían su base operativa en Sevilla, Málaga y Barcelona, desde donde gestionaban una compleja red de colaboradores especializados en diferentes fases del fraude. El Juzgado de Instrucción número 18 de Sevilla autorizó las entradas y registros practicados en la barriada de Torreblanca, Los Molares y Montequinto en la provincia sevillana, así como en la barriada de La Palmilla en Málaga y en la capital catalana.
Estafas mediante técnicas sofisticadas
La organización había especializado su actividad criminal en dos modalidades de ciberfraude: la estafa conocida como Man in the Middle y el Business Email Compromise. Ambas técnicas consisten en la interceptación de comunicaciones comerciales mediante correos electrónicos fraudulentos que suplantan la identidad de empresas legítimas para desviar transferencias bancarias.
Los investigadores han acreditado una defraudación total de 5.937.589 euros, de los cuales 3.211.297 euros corresponden específicamente al marco de esta operación. La red criminal había desplegado su actividad durante más de quince años, consolidando una estructura jerarquizada y ramificada en varios países europeos.
Red de blanqueo con mulas informáticas
Para ocultar el origen ilícito de los fondos obtenidos, la organización había establecido una compleja red de blanqueo de capitales mediante el reclutamiento de mulas informáticas. Estos colaboradores, en muchos casos personas en situación de vulnerabilidad económica, facilitaban sus cuentas bancarias a cambio de pequeñas comisiones para recibir y reenviar el dinero defraudado.
Paralelamente, la estructura criminal desarrollaba otra línea de actividad delictiva centrada en el tráfico ilícito de vehículos. Los investigadores descubrieron que utilizaban sociedades pantalla y testaferros para adquirir automóviles de alta gama mediante financiación bancaria que nunca llegaba a satisfacerse, apropiándose de los vehículos de forma fraudulenta.
Cooperación policial internacional
El carácter transnacional de la organización y la elevada cantidad de víctimas en distintos países europeos motivó la colaboración entre las autoridades españolas y alemanas, con el apoyo coordinador de EUROPOL. La intervención de la agencia europea resultó fundamental para identificar las conexiones internacionales de la red y la extensión real de su actividad criminal.
Entre los detenidos figuran tres personas de origen nigeriano identificadas como miembros destacados de Black Axe, organización criminal transnacional que ha extendido sus tentáculos por diversos países europeos especializándose en fraudes electrónicos y blanqueo de capitales.