La gran incógnita del nuevo Pizjuán: ¿quién garantiza que el estadio se construya si el club cambia de manos?
El Sevilla FC negocia su venta mientras impulsa la mayor operación urbanística de Nervión en décadas. El fondo Five Eleven Capital, con Sergio Ramos al frente, está en fase de auditoría. Si la operación se cierra, los nuevos propietarios podrían redefinir el proyecto del estadio. El suelo público, sin embargo, ya estaría recalificado.

La Voz de Sevilla cierra esta semana su análisis del Avance del Estudio de Ordenación para el nuevo Sánchez-Pizjuán con una pregunta que el documento de 56 páginas no aborda: ¿qué ocurre con el suelo público recalificado si el proyecto del estadio no se ejecuta?
En los dos artículos anteriores hemos analizado cómo el propio Estudio de Ordenación reconoce la dejadez del Ayuntamiento sobre la zona verde que rodea el estadio y cómo la operación se sustenta en una permuta de 10.380 m² de suelo público en Nervión por terrenos a seis kilómetros en la carretera de Utrera. Hoy abordamos el contexto empresarial que condiciona todo el proyecto.
Una venta sobre la mesa
El Sevilla FC atraviesa una de las etapas más convulsas de su historia reciente. El fondo Five Eleven Capital, vinculado al exjugador Sergio Ramos, se encuentra en fase de due diligence -auditoría financiera y legal- con la intención de adquirir el club en una operación valorada en torno a 450 millones de euros. Según informaciones de medios especializados, la auditoría ha encuadrado los aproximadamente 90 millones de deuda del club dentro de los márgenes previstos, y el resto de grandes familias accionistas habrían pactado ya las condiciones.
La firma que falta es la de José María del Nido Benavente, máximo accionista individual del club. Su rúbrica es imprescindible para una venta en bloque, pero el expresidente mantiene abiertos múltiples litigios con el actual consejo de administración presidido por su hijo, José María del Nido Carrasco, y está investigado por un juzgado de Sevilla por una presunta estafa en la venta de acciones a inversores estadounidenses.

Un proyecto de una directiva en funciones
El Estudio de Ordenación ha sido impulsado por la directiva actual del Sevilla FC. Fue el propio Del Nido Carrasco quien presentó el anteproyecto del nuevo estadio en la Junta de Accionistas de diciembre de 2023, y desde entonces el club ha ido dando pasos administrativos con IDOM como consultora y el Ayuntamiento como interlocutor.
Pero si Five Eleven Capital completa la compra, los nuevos propietarios tendrán sus propias prioridades. Un fondo de inversión que desembolsa 450 millones de euros por un club con 90 millones de deuda no hereda necesariamente los compromisos urbanísticos de la directiva saliente. Podría mantener el proyecto, modificarlo radicalmente o incluso abandonarlo si las condiciones financieras no encajan con su modelo de negocio.
El propio Del Nido Benavente, desde la otra trinchera accionarial, pidió en una junta de accionistas la "prohibición expresa" al Consejo de Administración de continuar con cualquier gestión relacionada con la remodelación, derribo o construcción de un nuevo estadio. Esa petición fue rechazada, pero refleja que dentro del propio accionariado no hay consenso sobre el proyecto.
El suelo recalificado no vuelve atrás
Aquí está el riesgo para el interés público. Si la Junta de Gobierno Local aprueba el Estudio de Ordenación, la recalificación de zona verde a equipamiento deportivo privado tiene efectos jurídicos inmediatos. El suelo cambia de uso. La compensación en la Ciudad Deportiva se ejecuta. Las parcelas se fusionan.
Si después el proyecto del estadio se paraliza -por la venta del club, por falta de financiación, por un cambio de planes de los nuevos propietarios-, el suelo público ya habrá dejado de ser zona verde. Revertir una recalificación urbanística es un proceso largo, costoso y políticamente improbable.
El Estudio de Ordenación establece unos plazos estimados: 6 meses para la aprobación inicial, 1 mes para la fusión de parcelas, 3 meses para la licencia de construcción, y un máximo de 3 años de obras desde su inicio. Pero no incluye ninguna cláusula de reversión si los plazos no se cumplen, ni un mecanismo que devuelva el suelo a su calificación original si el estadio no se construye.

Las preguntas que el documento no responde
El Avance del Estudio de Ordenación es un documento técnicamente solvente y bien redactado. Cumple con los requisitos formales de la ley LISTA y su Reglamento. Pero elude varias cuestiones que afectan directamente al interés público:
¿Qué ocurre con los 10.380 m² de suelo recalificado si el nuevo estadio no se construye en los plazos previstos? ¿Existe alguna garantía de reversión?
¿Por qué la evaluación de alternativas la realiza la consultora contratada por el club, sin participación de un organismo público independiente?
¿Cómo se concilia la aprobación de un proyecto urbanístico de esta envergadura con una operación de venta del club en fase avanzada?
¿Quién asume la responsabilidad si el suelo se recalifica, la zona verde se pierde en Nervión, y el estadio nunca se construye?
Los vecinos de Nervión tienen hasta el 1 de mayo para presentar alegaciones ante la Gerencia de Urbanismo. El Consejo Consultivo de Andalucía debe emitir un dictamen favorable antes de que se toque cualquier zona verde. Y la Junta de Gobierno Local todavía no ha votado la aprobación inicial.
La operación urbanística más importante de Nervión en décadas sigue abierta.
Tercer y último artículo de la serie de La Voz de Sevilla sobre el Avance del Estudio de Ordenación del nuevo Sánchez-Pizjuán. Los artículos anteriores analizaron la dejadez municipal como argumento y las cifras de la permuta. El artículo se basa en el Avance del Estudio de Ordenación - Actuación de Transformación Urbanística - Nuevo Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, redactado por IDOM Consulting, fechado en julio de 2024 y clasificado por la GUMA como planeamiento en trámite. Los planos reproducidos son documentos públicos.