Estudio de la UPO con 75 futbolistas: las mujeres de élite sufren más antojos por estrés

Una investigación de la Universidad Pablo de Olavide revela que las jugadoras de fútbol profesional experimentan mayores niveles de antojos alimentarios, sobre todo hacia los dulces, y más ansiedad competitiva que sus compañeros masculinos.

Sevilla acoge un congreso internacional sobre seguridad alimentaria con 720 millones de personas con hambre

https://lavozdesevilla.es/upo-sevilla-un-apreton-de-manos-clave-para-evaluar-la-salud-infantil/

https://lavozdesevilla.es/upo-sevilla-un-apreton-de-manos-clave-para-evaluar-la-salud-infantil/

Sevilla acoge el I Congreso Internacional de Política Alimentaria el 8 y 9 de mayo

Una investigación europea alerta de la precariedad de las cuidadoras migrantes

SEVILLA | Redacción LVS
Estudio de la UPO con 75 futbolistas: las mujeres de élite sufren más antojos por estrés

Las futbolistas de élite en España presentan niveles más elevados de deseo intenso por determinados alimentos -en particular los dulces- y registran mayores indicadores de estrés y ansiedad competitiva que los hombres que compiten en la misma categoría. Esa es la principal conclusión de un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, que analizó a 75 futbolistas profesionales -33 mujeres y 42 hombres- y detectó asociaciones positivas entre la ansiedad ligada a la competición y los antojos alimentarios.

El trabajo, titulado The sweet side of stress: food craving sex disparities among elite soccer players, ha sido publicado en 2026 en la revista Humanities and Social Sciences Communications, perteneciente al grupo Nature Portfolio. Lo firman Josué G. Amián, David Alarcón, Cristina Fernández-Portero, Laura Buades y José A. Sánchez-Medina, todos ellos adscritos al Departamento de Antropología Social, Psicología Básica y Salud Pública de la UPO.

Para obtener estos resultados, el equipo investigador recurrió a cuestionarios psicométricos validados internacionalmente con los que midió la intensidad y la frecuencia del deseo por determinados alimentos, así como los niveles de ansiedad competitiva de cada deportista. Las diferencias entre sexos resultaron estadísticamente claras: las futbolistas mostraron puntuaciones superiores tanto en los indicadores de estrés como en los relativos a los antojos, con una inclinación especial hacia los alimentos dulces.

Revisar la preparación deportiva con un enfoque integral

Los autores del estudio sostienen que estos hallazgos refuerzan la necesidad de revisar los métodos de preparación vigentes en el deporte profesional. Su propuesta pasa por adoptar un enfoque más integral que combine las dimensiones psicológicas y fisiológicas del rendimiento, en lugar de tratarlas como compartimentos estancos.

En esa línea, la investigación plantea que la nutrición deportiva deje de abordarse exclusivamente como una cuestión de planificación dietética o de rendimiento físico. El estudio aboga por vincularla también a variables psicológicas como el estrés competitivo, la ansiedad o la autoconfianza, factores que influyen de forma directa en las decisiones alimentarias de los deportistas y que, sin embargo, rara vez se incorporan a los programas de preparación.

Los investigadores de la UPO proponen avanzar hacia programas más completos en los que el apoyo nutricional y el acompañamiento psicológico trabajen de manera coordinada, adaptando las intervenciones a las necesidades específicas de cada deportista.

Superar el sesgo de género en la ciencia del deporte

Otro de los ejes del trabajo es la crítica al sesgo androcentrista que, a juicio de los autores, ha predominado históricamente en la investigación deportiva. Gran parte del conocimiento acumulado sobre rendimiento, nutrición y preparación se ha construido a partir de muestras exclusivamente masculinas, lo que limita su aplicabilidad cuando se traslada al deporte femenino.

La investigación apela a incorporar de forma sistemática la variabilidad entre sexos en el diseño de intervenciones deportivas. En la práctica, esto implicaría que los cuerpos técnicos y los departamentos de salud de los clubes desarrollasen protocolos diferenciados que tengan en cuenta cómo el estrés competitivo afecta de manera distinta a hombres y mujeres, tanto en el plano emocional como en el nutricional.

Una investigación con aplicación local

El estudio se enmarca en la labor de investigación aplicada de la UPO, una institución pública de educación superior ubicada en Sevilla con tradición en ciencias sociales y experimentales. Las conclusiones del trabajo tienen una proyección directa sobre los clubes y equipos de élite de la provincia, que podrían incorporar estas recomendaciones en sus estructuras de preparación y rendimiento. La muestra de 75 futbolistas profesionales en España otorga al estudio una base empírica relevante para el contexto competitivo nacional.